Estados Unidos espera lograr una relación con Venezuela como la que existía antes de la llegada del chavismo al porder, comentó este miércoles Marco Rubio, quien testificó en su función de Secretario de Estado de Estados Unidos, ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
El también asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca abordó los enfoques de la política de EE.UU. hacia Venezuela, incluyendo la operación militar que llevó a la captura de Nicolás Maduro y los planes futuros de la administración Trump.
En la audiencia, el secretario Rubio dijo que en Venezuela hay un régimen que ha sido por años un centro de operaciones de Irán, China y Rusia, con una cooperación directa con las disidencias de las FARC y el ELN.
“Teníamos que parar esto, pues ocurre en el mismo Hemisferio”, dijo Rubio al referirse a la captura de Maduro, a quien le ofrecieron muchas opciones para su salida del poder.
Cuestionado sobre la legitimidad de la incursión militar en Venezuela y la extracción del gobernante chavista, aclaró: "No destituimos a un funcionario electo. Destituimos a alguien que no había sido elegido, y de hecho se trataba de un narcotraficante acusado en Estados Unidos".
El secretario Rubio retomó el plan de tres fases para Venezuela, que incluye una primera etapa de “estabilización”, que ha servido para evitar una guerra civil y una emigración en masa fuera del país.
En la segunda fase, “recuperación”, Rubio dijo que se normalizará la industria petrolera. “Les hemos permitido vender petróleo a precio de mercado, no con los subsidios a China, y podremos supervisar el dinero”, señaló.
"Sus recursos naturales permitirán que Venezuela sea estable y próspera en el futuro. Lo que esperamos hacer es transicionar a un mecanismo que permita que esos recursos se vendan de forma normal, en una industria petrolera normal, no una dominada por amiguismos, ni por el soborno y la corrupción", afirmó.
En un tercer momento, luego de la reconciliación nacional y que la oposición tenga acceso a las instituciones y que todos los presos políticos sean liberados, podremos realizar una transición democrática sólida, aseveró Rubio.
"Estamos manteniendo conversaciones serias con las autoridades venezolanas sobre la lucha contra las organizaciones narcotraficantes. Por primera vez en 20 años, estamos teniendo conversaciones importantes sobre cómo debilitar y eliminar la presencia iraní, la influencia china y la presencia rusa. De hecho, les aseguro que hay muchos sectores en Venezuela que verían con buenos ojos el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos en múltiples ámbitos", celebró el secretario Rubio ante los senadores y mencionó que el país petrolero era un gran aliado de los EEUU antes de la llegada al poder de Hugo Chávez.
Al responder sobre por qué no consultaron al Congreso sobre la operación Absolute Resolve, que terminó en la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores, Rubio defendió el carácter secreto del operativo. “Ni siquiera sabíamos qué iba a ocurrir o cuándo, necesitábamos que varias cosas coincidieran”.
Incluso, el secretario Rubio reveló que un contratista del Departamento de Guerra filtró información que puso en peligro la operación militar en Venezuela. “Eso habría comprometido todo el operativo”.
“En estos momentos no anticipamos otra operación militar en Venezuela, los únicos marines serán los que custodian la Embajada en Caracas”, aseguró el secretario Rubio al panel de senadores de ambos partidos.
“Queremos que Venezuela sea un país próspero, no el patio trasero de Irán, Rusia y China. Mire quiénes se molestaron por la operación, estos mismos países. Les aseguro que son más los que se alegraron por la operación”, alegó.
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