Sumario
- El secretario de Estado Marco Rubio, afirmó que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de EEUU por sus actividades de espionaje e influencia política, y defendió un informe oficial que la vincula con la promoción de movimientos afines al comunismo.
- Rubio sostuvo que Cuba ha desarrollado una capacidad “desproporcionada” en operaciones de inteligencia e infiltración en instituciones estadounidenses y respaldado movimientos e insurgencias de izquierda en América Latina durante décadas.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recalcó que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense debido a sus presuntas actividades de espionaje e influencia política, y defendió un reciente informe del Departamento de Estado que describe a la isla como un actor clave en la promoción de movimientos afines al comunismo en distintas partes del mundo.
Durante una entrevista el sábado con en el programa My View with Lara Trump, de Fox News, Rubio sostuvo que, pese a su tamaño y cercanía geográfica a Estados Unidos, Cuba ha desarrollado una capacidad desproporcionada para realizar operaciones de inteligencia e influencia. Según el jefe de la diplomacia estadounidense, La Habana ha logrado infiltrarse en instituciones estadounidenses a lo largo de décadas.
“Para el estadounidense promedio, Cuba es un país pequeño a 90 millas de nuestras costas, con una población de 9,5 millones de personas; pero la gente olvida que, cuando se trata de asuntos como el espionaje y las operaciones de influencia, en realidad son una superpotencia en esos campos”, afirmó.
Rubio señaló casos históricos de espionaje en EEUU vinculados a Cuba, incluida la exanalista de inteligencia Ana Belén Montes.
“Si se analiza la historia del espionaje en Estados Unidos, Cuba es el único país que ha implantado y encubierto espías de forma sistemática en nuestro sistema sin siquiera pagarles”, apuntó.
El secretario de Estado también aseguró que el gobierno cubano ha apoyado movimientos e insurgencias de izquierda en América Latina durante los últimos 40 o 50 años y defendió la publicación de un informe de 100 páginas elaborado por el Departamento de Estado para documentar esas actividades.
Rubio dijo que “el informe habla de que el objetivo de Cuba es, esencialmente, borrar a Estados Unidos de la faz de la Tierra” y se cuestionó el alcance de esta situación: “¿Cómo llegamos a una situación en la que Cuba se ha convertido, al parecer, en una amenaza tan grande para Estados Unidos?”, subrayó.
Rubio respaldó además las conclusiones del documento que vinculan a Cuba con redes de activismo y protestas en Estados Unidos. Según afirmó, grupos que participaron en las manifestaciones de 2020, en protestas propalestinas y en movilizaciones contra operativos migratorios formarían parte de una estructura financiada y organizada en la que Cuba desempeña un papel importante.
“No tiene nada de espontáneo. Está financiado, está organizado, y Cuba forma parte de esa red, y en algunos casos, es una parte fundamental de ella. Es una red que utilizarán como arma contra nosotros, y hablan abiertamente de ello, de cómo la usarán para presionar a los responsables políticos estadounidenses, no solo aquí en Estados Unidos, como con Code Pink, sino en todo el mundo”, declaró.
El secretario de Estado rechazó las críticas de quienes consideran que el informe exagera la amenaza cubana y aseguró que la información presentada es factual y verificable. Asimismo, sostuvo que existen sectores académicos, mediáticos e incluso funcionarios que históricamente han mostrado simpatías hacia el gobierno cubano.
“Sé que hay muchas personas en el ámbito académico estadounidense y, francamente, en la prensa estadounidense, que simpatizan con el régimen cubano”, dijo.
Rubio insistió en que la combinación de la cercanía geográfica de Cuba a Estados Unidos y sus vínculos con adversarios de Washington convierte a la isla en un desafío estratégico para la seguridad nacional estadounidense. “Un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas alineado con adversarios de Estados Unidos es una amenaza para la seguridad nacional de nuestro país”, afirmó.
Durante la entrevista, Rubio también abordó otros temas de política exterior, entre ellos Venezuela, China, Irán y la guerra entre Rusia y Ucrania.
Sobre Venezuela, el jefe de la diplomacia estadounidense dijo que la reconstrucción del país sudamericano requerirá más que la destitución del exgobernante Nicolás Maduro.
En la entrevista con Fox News, Rubio recordó que EEUU ha trazado un plan en tres etapas que comenzó con la estabilización del país, para luego avanzar hacia la recuperación económica y finalizar con la celebración de elecciones legítimas.
“Por eso siempre hemos hablado de la primera fase, donde nuestra prioridad era la estabilización. No queríamos que el país se sumiera en una guerra civil, migraciones masivas, disturbios sociales, etc. La segunda fase es la de recuperación, en la que creo que ya estamos. Obviamente, el terremoto añade complejidad. Es necesario tener una economía que funcione. Se necesitan leyes, normas y reglamentos vigentes para que los inversores de Estados Unidos y de todo el mundo puedan invertir con seguridad y generar prosperidad”, afirmó el secretario de Estado.
Rubio sobrayó que este proceso requiere de una transición que ponga fin a una división política de más de 25 años.
“En algún momento, deben celebrarse elecciones legítimas en todos los niveles para que la gente sepa que el gobierno actual es un gobierno legítimo elegido por su pueblo. El primer paso hacia ello es la reconciliación nacional. Se trata de un pueblo que ha estado dividido políticamente durante mucho tiempo, y habrá que considerar modelos como los que se vieron en Europa del Este tras la caída de la Unión Soviética. Creo que el papel que el gobierno de Estados Unidos puede seguir desempeñando es el de facilitador de todo esto”, concluyó.