Sumario
- La Seguridad del Estado intentó restarle importancia a las amenazas de muerte que recibió de parte de un oficial en prisión, dijo el artista.
- Su acción cívica ha generado apoyo, solidaridad y repercusión mediática, reafirmando su papel como símbolo de la disidencia artística en Cuba.
El artista cubano Luis Manuel Otero Alcántara se siente reconfortado tras la huelga de hambre que sostuvo durante ocho días en la prisión de Guanajay, Artemisa, para protestar por las amenazas de muerte que recibió de sus carceleros.
“Después de todos esos días, no solo de huelga sino también de silencio, llamó para decir que está bien, que está estable, que su cuerpo resistió bastante bien la huelga, con un poco de debilidad, como es normal, pero que se siente mucho mejor ahora, anímicamente”, relató a Martí Noticias la curadora de arte Anamely Ramos, quien pudo conversar con el preso político por teléfono este martes.
“Sobre todo, siente mucha paz y consiguió reconectar un poco con su propia fuerza interna. Y yo creo que este es el salto más positivo de esta acción. De alguna manera él necesitaba dar una respuesta, que partiera de su propia decisión, de su propio espacio vital, a esa amenaza de muerte que le hicieron, y también a la posible no liberación de manera inmediata”, dijo.
Días antes de iniciar la huelga, Otero Alcántara realizó un ayuno diario de 12 horas, que desencadenó las amenazas de los mandos penitenciarios y, como respuesta, el preso político decidió radicalizar su protesta en una inanición voluntaria.
A pesar de los esfuerzos legales, incluyendo un habeas corpus presentado por Cubalex, en el que se argumentaba el tiempo transcurrido desde su encarcelamiento sumado a las rebajas por buena conducta, las autoridades cubanas negaron su liberación anticipada en marzo de 2026.
“Necesitaba fuerzas, bastante, para resistir estos tres meses que le quedan y para también reordenar sus ideas y ver qué va a hacer en caso de que, en efecto, el Estado cubano no lo quiera soltar”, explicó Ramos.
Por otro lado, “ha habido mucho apoyo, mucha solidaridad hacia él, muchas muestras de cariño y también ha tenido mucha repercusión en la prensa y en todos los ámbitos. Entonces yo creo que eso a él también lo alegra. Él sabe que no está solo”, añadió.
Seguridad del Estado minimiza amenaza de muerte
A través de una llamada telefónica con la también curadora de arte y activista Yanelys Núñez, Otero Alcántara denunció que, mientras estaba en la huelga, agentes de la Seguridad del Estado lo visitaron para restar importancia a la amenaza de muerte recibida.
“Fue la Seguridad del Estado a verlo y le dijo que la amenaza que había recibido, de muerte, por parte de otro oficial, que eso había sido un error, supuestamente intentando bajar el impacto de esa amenaza, en Luis Manuel más que nada, y también intentando bajar el impacto de la denuncia internacional alrededor de eso”, señaló Núñez.
La activista subrayó que no cree en la disculpa de los agentes. “Seguimos denunciando que Luis está en riesgo, y que se siguen cometiendo arbitrariedades en su contra”, apuntó.
“El régimen dice que no le van a fabricar una nueva causa, que esto también se lo dijo el de la Seguridad del Estado que fue a verlo, pero no podemos creer nada cuando alrededor de Luis Manuel se siguen cometiendo estas injusticias”, denunció Núñez. También mencionó que durante el tiempo que permaneció en ayuno voluntario, Otero Alcántara no fue llevado a la enfermería.
El líder del Movimiento San Isidro fue arrestado por última vez el 11 de julio de 2021, cuando pretendía sumarse a las protestas antigubernamentales que estallaron ese día en al menos 50 ciudades y comunidades de Cuba.
Fue condenado por delitos de ultraje a los símbolos patrios, desacato y desórdenes públicos, convirtiéndose en una figura clave de la disidencia artística en Cuba.
(Incluye un reporte de Ariane González para Radio Martí)