Los cubanos fueron pocos, pero hicieron mucho ruido en las Mayores

Yordán Alvarez fue, por mucho, el cubano más destacado en la temporada regular.

Sumario

  • 31 cubanos participaron en la campaña regular de Grandes Ligas, menos que el récord de 34 del año anterior, pero con fuerte impacto estadístico en ambos circuitos.
  • Yordan Álvarez fue el pelotero cubano más sobresaliente: ganó el título de bateo de la Liga Americana con .316 y lideró MLB en boletos, OBP, slugging y OPS.
  • Yandy Díaz, Randy Arozarena, Andy Pagés y Miguel Vargas también brillaron y Víctor Mesa Jr. fue la revelación ofensiva, mientras Aroldis Chapman y Raisel Iglesias destacaron entre los lanzadores de relevo con campañas de elite.

Fueron 31 los cubanos que participaron en la recién concluida campaña regular de Grandes Ligas, y aunque no se llegó al récord de 34 nacidos en la isla que jugaron el año pasado, sí hicieron mucho ruido, al dominar múltiples categorías estadísticas.

La mayor presencia de jugadores de la Mayor de Las Antillas estuvo en la Liga Americana, con Yordan Álvarez y Reynel Delgado (Astros de Houston), Yandy Díaz y Víctor Mesa Jr. (Rays de Tampa Bay), Randy Arozarena y Lázaro Montes (Marineros de Seattle), Miguel Vargas y Edgar Quero (Medias Blancas de Chicago), Jorge Soler y Yoán Moncada (Angelinos de Los Angeles), Luis Danys Morales y Yunior Tur (Atléticos), Kendry Rojas (Mellizos de Minnesota), Yennier Cano y José Barrero (Orioles de Baltimore), Aroldis Chapman y Johan Oviedo (Medias Rojas de Boston), Yariel Rodríguez y Lázaro Estrada (Azulejos de Toronto), y Franco Alemán (Guardianes de Cleveland).

En la Nacional vieron acción Andy Pagés (Dodgers de Los Angeles), Adolis García (Filis de Filadelfia), Lourdes Gurriel Jr. (Diamondbacks de Arizona), César Prieto (Cardenales de St. Louis), Raisel Iglesias y Víctor Mederos (Bravos de Atlanta), Adrián Morejón (Padres de San Diego), Orlando Ribalta (Nacionales de Washington), y Cionel Pérez (Nacionales y Mets de Nueva York).

Asimismo, compartieron tiempo en ambos circuitos Luis Robert Jr. (Mets y Orioles) y Andy Ibáñez (Atléticos y Mets).

Siete de ellos, Yordán, Pagés, Yandy, Arozarena, Vargas, Chapman y Raisel, fueron convocados al Juego de las Estrellas disputado el 14 de julio en el Citizens Bank Park de Filadelfia.

El mejor, sin espacio a debate

El tunero Yordán Alvarez fue, por mucho, el más sobresaliente de la temporada, no sólo entre los cubanos, sino entre todos los bateadores que participaron en la temporada, al coquetear hasta el último día con la posibilidad de ganar la Triple Corona.

Air Yordán, principal candidato al premio de Jugador Más Valioso en la Liga Americana aseguró el título de los bateadores, con promedio de .316, convirtiéndose en el cuarto cubano en lograrlo en toda la historia, junto a Tony Oliva, Yuli Gurriel y Yandy Díaz.

Además, fue segundo en hits (179), cuadrangulares (42) y remolcadas (106), tercero en anotadas (105), y encabezó todas las Grandes Ligas en bases por bolas (109), promedio de embasamiento (.432), slugging (.601) y OPS (1.033).

Otros bateadores con A+

El villaclareño Yandy Díaz, de los Rays de Tampa Bay, se reafirmó como uno de los bateadores más consistentes en las Mayores en los últimos años.

"La Arañita" Díaz fue el líder en imparables del joven circuito, con 180, uno por delante de Yordán, y quedó tercero en average (.293), en tanto disparó 22 cuadrangulares y remolcó 85 carreras como primer bate de su equipo.

El pinareño Randy Arozarena cerró con broche de oro su participación con los Marineros de Seattle, antes de encaminarse a la agencia libre.

Randy Arozarena saluda al público de Seattle, tras recibir una sonada ovación de despedida.

Arozarena, quien recibió una sonada ovación de despedida en su último juego en Seattle, firmó su sexta campaña consecutiva con 20 o más jonrones y 20 o más bases robadas, al botar 26 pelotas sobre las bardas y estafar igual número de almohadillas.

Con 113 carreras anotadas, fue líder de ese departamento en la Liga Americana.

Temporada de consagración

Andy Pagés y Miguel Vargas arrancaron la temporada con muchas interrogantes que responder y terminaron consagrándose dentro del mejor béisbol del mundo.

Pagés fue el motor ofensivo de los bicampeones Dodgers en el arranque de la campaña, mientras que los renombrados Shohei Ohtani, Freddie Freeman y Mookie Betts demoraban en empezar a carburar, al tiempo que se reafirmó como uno de los mejores patrulleros centrales de toda la industria.

A pesar de perderse 28 juegos por una fractura en la mano izquierda, el vueltabajero cerró con una línea ofensiva de .274 de average, .343 de promedio de embasamiento, .468 de slugging y OPS de .811, en tanto disparó 23 vuelacercas y remolcó 85 compañeros al plato.

Miguel Vargas fue la pieza clave en el renacimiento de los Medias Blancas de Chicago.

Lo de Vargas con los Medias Blancas fue sencillamente espectacular, y una de las principales razones por las que Chicago avanzó a la postemporada, después de tres campañas seguidas con más de 100 derrotas.

El hijo de Lázaro Vargas sobrepasó por primera vez la treintena de jonrones, con 33, sumó 31 dobletes, fue segundo en anotadas (106) y negoció 101 pasaportes, al tiempo que impulsó 93 carreras, con OPS de .837.

Su nombre se menciona ya entre los antesalistas más destacados de todas las Grandes Ligas y se pone a sí mismo muy alta la varilla de las expectativas para el 2027.

La revelación del año

Víctor Mesa Junior recibió en Tampa Bay las oportunidades que le negaron los Marlins de Miami y las aprovechó en grande.

En 79 partidos, consumió 235 turnos al bate, en los que disparó 14 cuadrangulares, lo que le dio una frecuencia de uno por cada 17 oportunidades.

Con semejante progresión, podría papsar de 30 bambinazos en el 2027, si se le otorga la titularidad que se ganó a fuerza de batazos.

Además, sumó ocho dobletes y tres triples, anotó 37 veces e impulsó 34 carreras, con un slugging de .498 y un OPS de .825, mientras lució seguro en la defensa de los jardines.

En modo Leyenda

El holguinero Aroldis Chapman, de los Medias Rojas de Boston, sigue desafiando el paso del Padre Tiempo y engordando sus números que eventualmente, lo llevarán hasta el Salón de la Fama de Cooperstown.

Cerca de cumplir 39 años, el Misil Cubano es quizás el único serpentinero en la historia en superar la barrera de las 100 millas por hora en su bola rápida por 17 temporadas seguidas.

Aroldis Chapman ha llevado hasta 1,402 el récord de ponches entre relevistas en Grandes Ligas.

Registró 35 rescates en la temporada y llegó a 402 en su carrera, noveno en la lista de todos los tiempos, en tanto su efectividad fue minúscula, de apenas 1.92 en 51.2 episodios.

Asimismo, se convirtió en el máximo líder en ponches entre todos los relevistas que han pasado por las Mayores, con 1,402, una marca que desde ya puede inscribirse en la lista de récords irrompibles, y que seguirá creciendo cuando sume más abanicados en el 2027, su último año de contrato con Boston.

Otros lanzadores con A+

Llama la atención que los cubanos más sobresalientes en la lomita son apagafuegos.

A la sombra de Chapman, el pinero Raisel Iglesias es uno de los mejores cerradores del juego.

Iglesias, de 36 años, igualó su mejor cifra de juegos salvados, con 34, y llegó a 287 en su carrera, en tanto tuvo efectividad de 2.55 en 60 innings de labor.

Llegará a la agencia libre en el invierno y se espera que sea uno de los relevistas más codiciados en el mercado, si es que los Bravos no deciden retenerlo, como hicieron tras la temporada del 2025.

Otro que generará mucho movimiento entre los agentes libres será el zurdo habanero Adrián Morejón, quien en el 2026 se dedicó principalmente a prepararle la mesa en el octavo inning al cerrador Mason Miller.

Rumbo a la agencia libre, Adrián Morejón será uno de los relevistas más codiciados en el mercado.

Morejón trabajó 86 entradas, en las que ponchó a 107 rivales, ganó nueve juegos, con tres derrotas, salvó tres y lanzó para 3.26 en promedio de limpias.

Representado por el poderoso Scott Boras, se espera que consiga uno de los mejores contratos de un apagafuegos y ocupe el puesto de cerrador eventualmente en su nuevo destino.

Y el derecho avileño Yennier Cano, sin mucho ruido, es uno de los relevistas más confiables del juego, razón por la cual, los Orioles le dieron esta temporada una extensión contractual hasta el 2028, con una opción para el 2029.

Cano cerró el año con balance de 4-3 y efectividad de 2.90 en 49.2 innings, en los que propinó 45 ponches y rescató tres partidos.

Las decepciones

Los Atléticos esperaban mucho del derecho Luis Danys Morales, luego de la muy buena impresión que dejó en el 2025, su año de debut.

Su actuación en el 2026 fue una de las mayores decepciones de los cubanos, al dejar efectividad de 13.50 en cinco apariciones, tres de ellas como abridor, donde mostró serios problemas para controlar sus envíos y tuvo un WHIP de 2.56.

Fue enviado a las Menores y en Triple A continuaron sus problemas, al lanzar para 7.70 en 71.1 capítulos.

El avileño Luis Robert Jr. y el cienfueguero Yoán Moncada repitieron sus decepcionantes actuaciones, en las que mezclaron números mediocres y recurrentes lesiones.

Robert empezó en los Mets y luego terminó en la lista de inhabilitados de los Orioles.

En total, sólo jugó en 61 partidos, en los que tuvo average de .221, OBP de .300, slugging de .407 y OPS de .707, con apenas 11 bambinazos y 55 abanicados en 204 turnos.

Y Moncada podría haberse despedido de las Grandes Ligas por la puerta de atrás, luego de que fuese considerado diez años atrás como el mejor prospecto de toda la industria.

Por segunda campaña seguida, el cienfueguero le metió la mano en el bolsillo a los Angelinos, que lo habían firmado por cuatro millones, a pesar de que en el 2025 apenas participó en 84 encuentros.

Esta vez fue más allá y solamente vio acción en 41 juegos, en los que bateó para .189, con OPS de .605, y 45 ponches en 111 turnos.

Entre la duda y la esperanza

El habanero Lázaro Montes, de los Marineros, dejó a muchos boquiabiertos por el descomunal poder que mostró con sus batazos, aunque también muchas dudas sobre su futuro, por su preocupante tasa de ponches del 46 por ciento, al abanicar 24 veces en 52 turnos.

Las inevitables comparaciones con Yordán, por su físico imponente y la fuerza de sus conexiones, no son suficientes para despejar las interrogantes que dejó en su breve botón de muestra, pero pone a muchos a soñar sobre la posibilidad de estar en presencia de la próxima estrella cubana.