En plena libertad comunicadores venezolanos que habían sido acusados por el chavismo

La Seccional Distrito Capital del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela denunció la detención de Nakary Mena Ramos y Gianni González.

Sumario

  • Tras más de nueve meses detenidos, la periodista Nakary Mena Ramos y su esposo fueron notificados sobre el sobreseimiento de sus acusaciones y cuentan con libertad.
  • Este caso representa el símbolo de denuncias sobre criminalización del periodismo, presos políticos y mecanismos de represión en Venezuela.
Tras más de nueve meses de detención, la periodista venezolana Nakary Mena Ramos y su esposo, Gianni González, han sido declarados inocentes por un tribunal de Caracas.

La periodista venezolana Nakary Mena Ramos y su esposo, el productor audiovisual Gianni González, recuperaron su libertad plena, luego de permanecer más de nueve meses detenidos en un proceso cuestionado por organizaciones de derechos humanos y gremios de la prensa en ese país.

La decisión del Tribunal 22 de Juicio del Área Metropolitana de Caracas, determinó el sobreseimiento de la causa, desestimando los cargos de “instigación al odio” y “difusión de información falsa” que pesaban en su contra.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela denunció que a la pareja le fue negado algún beneficio contemplado en la Ley de Amnistía. No obstante, este fallo reciente los declara inocentes a ambos.

Este caso se remonta a abril de 2025, cuando fue detenida junto a su esposo tras la publicación de un reportaje sobre la percepción de inseguridad en Caracas.

Permanecieron desaparecidos por más de 70 horas antes de ser presentados ante tribunales, en un hecho denunciado como desaparición forzada por organizaciones nacionales e internacionales.

Durante su reclusión, Nakary fue trasladada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), mientras su esposo permaneció en la cárcel El Rodeo II, ambos localizados en el estado Miranda.

Su detención generó condena de gremios como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa y el Colegio Nacional de Periodistas, que la calificaron como un ataque directo a la libertad de expresión.

Aunque ambos habían sido excarcelados previamente bajo medidas, no fue sino hasta ahora que obtienen libertad plena. En redes sociales, el gremio resumió con una frase contundente este resultado: “nunca debieron estar presos”.

Pero el caso de Nakary no es aislado. Activistas destacan que esta situación forma parte de un patrón de persecución contra periodistas en Venezuela. Organizaciones denuncian detenciones arbitrarias, imputaciones por delitos como terrorismo o incitación al odio, y censura sistemática.

En 2025, al menos una docena de trabajadores de la prensa permanecían detenidos por razones políticas, según el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela.

Casos como el del periodista Rory Branker, detenido durante casi un año; el de Gabriel González, encarcelado por más de 18 meses; o el de Ana Carolina Guaita, arrestada tras cubrir protestas, evidencian un patrón de criminalización del ejercicio periodístico.

Mientras tanto, el riesgo de la sociedad civil en Venezuela sigue acuñado en la existencia de presos políticos. Aunque la recientemente aprobada ley de amnistía ha permitido algunas liberaciones y excarcelaciones, organizaciones como Foro Penal advierten que aún cientos de detenidos continúan tras las rejas por motivos políticos.

La liberación de Nakary Mena Ramos y su esposo representa un alivio en medio de la sostenida incertidumbre de la población venezolana. Sin embargo, también mantiene en vigencia la denuncia de estas organizaciones: ejercer el periodismo en Venezuela sigue siendo una actividad de alto riesgo, en medio de restricciones, persecución y un sistema judicial cuestionado.

Esta semana el Departamento de Estado esta actualizó el nivel de riesgo de viaje a Venezuela para ciudadanos y residentes estadounidenses.

El nivel de advertencia de viaje descendió al nivel 3. "Se eliminaron los indicadores de riesgo de detención indebida, disturbios y otros. Se añadieron áreas de mayor riesgo. Se actualizó el resumen de la advertencia para reflejar los cambios en las operaciones de la Embajada de los EEUU", indicó la cancillería estadounidense.

"Reconsidere viajar a Venezuela debido al riesgo de delincuencia, secuestro, terrorismo y una infraestructura sanitaria deficiente. Algunas áreas presentan un mayor riesgo", agrega la información.