Sumario
- El incendio del museo de Maffo: el suceso que marcó un punto de no retorno en un pueblo oriental y desafió, frente a las narices de la policía política, los símbolos del poder.
La Fiscalía Provincial de Santiago de Cuba dictó prisión preventiva contra Vladimir Yanquiz Pacheco y Lester Ramírez Ramírez en un proceso penal en curso por el delito de sabotaje. Las autoridades les atribuyen la autoría del incendio que el pasado 21 de junio destruyó la Casa Museo Orlando Pantoja Tamayo, ubicada en Maffo, municipio de Contramaestre.
Paralelamente, se dispuso, esta semana, la liberación inmediata, sin cargos, de los adolescentes Ander Magdiel del Toro Suárez, de 15 años; José Ángel Borrero Zorrilla, de 17 y José Jorge Menéndez Vázquez, de 17 años, tras permanecer casi dos meses bajo investigación e interrogatorios en la sede provincial de la policía política.
La excarcelación de Borrero Zorrilla fue confirmada a nuestro medio por Roxana Borrero, su hermana. Martí Noticias no ha podido verificar con otra fuente las de los otros dos muchachos.
“Los menores fueron liberados después de más de dos meses incomunicados, bajo torturas, amenazas e intimidaciones. Fueron elegidos al azar en las comunidades de Contramaestre para enviarle un mensaje a la población: quien proteste irá a la cárcel”, denunció el activista exiliado Yois Ramos, natural de la localidad.
Ramos agregó que no existían evidencias que los vincularan con el siniestro, a pesar de que el gobierno afirmaba contar con elementos incriminatorios.
El perfil oficialista Héroes del Moncada había defendido los arrestos asegurando que existían “pruebas irrefutables”, testimonios de “desajustada conducta social” y antecedentes delictivos en varios de los implicados.
Sin embargo, Ramos sostuvo que la versión oficial quedó al descubierto por la falta de pruebas, demostrando la práctica del régimen de fabricar delitos para aterrorizar a la ciudadanía.
Anteriormente, a finales de junio, ya habían sido liberados otros tres jóvenes detenidos en relación con el caso: Luis Alberto Leyva (20 años), Yordi Daniel Gómez Aguilar (21 años) y Ángel Luis Leyva (18 años).
Analistas señalan que la quema del museo en Maffo marcó un punto de inflexión político y social en el oriente de Cuba, transformando el carácter de la protesta popular. El suceso trascendió el malestar por los apagones para convertirse en un desafío directo a la narrativa del Estado y su simbología.
El ataque contra la memoria de un combatiente cercano a Ernesto "Che" Guevara evidencia que sectores de la población han dejado de considerar sagrados los emblemas revolucionarios.
Además, al tratarse de un inmueble ubicado frente a una sede de la Seguridad del Estado, el hecho reflejó la pérdida del temor hacia las fuerzas represivas.
Según Ramos, la combinación de cortes masivos de electricidad y la escasez crítica de alimentos y agua empujó a la comunidad a un punto de no retorno, transitando de las demandas pasivas a acciones directas de disidencia.