EEUU expresa su apoyo al gobierno boliviano

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, abandona el edificio del Congreso tras la investidura de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, en Lima, el 28 de julio de 2026.

A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:

"Por primera vez en 15 o 20 años, la gran mayoría de los países del hemisferio occidental están ahora encabezados por líderes y gobiernos favorables a Estados Unidos desde que el presidente [Donald] Trump fue elegido", declaró el secretario de Estado Marco Rubio durante una reciente reunión del gabinete. Esto incluye a Bolivia, tras la elección de Rodrigo Paz en octubre de 2025.

Sin embargo, recientes manifestaciones antigubernamentales han puesto en riesgo al gobierno recién elegido. De hecho, la fiscalía boliviana emitió recientemente una orden de arresto contra el expresidente socialista Evo Morales, acusándolo de incitar dichas manifestaciones.

Atendiendo a una invitación del gobierno boliviano, varios miembros de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos viajaron recientemente a La Paz y Santa Cruz de la Sierra.

Al finalizar la visita, los gobiernos de Estados Unidos, Argentina, Canadá, Chile, Panamá, Perú y Uruguay emitieron una declaración conjunta: "Si bien respetamos el derecho a la protesta pacífica, nos preocupa profundamente el impacto de los bloqueos violentos en la vida de los ciudadanos bolivianos, en la democracia y en el Estado de derecho en Bolivia. Los continuos intentos de socavar y derrocar al gobierno legítimo y democráticamente elegido del presidente Rodrigo Paz representan una grave amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática tanto del país como de nuestro hemisferio".

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Dictan segunda orden de arresto contra el expresidente de Bolivia Evo Morales

Una minoría que actúa al margen de la ley intentó desconocer la voluntad expresada por la mayoría de los bolivianos en las urnas, rechazó la disposición del gobierno al diálogo y mantuvo bloqueos de carreteras durante más de siete semanas, privando al pueblo boliviano de alimentos, atención médica y otros bienes de primera necesidad, como el combustible. Estas acciones afectaron gravemente la vida cotidiana de millones de ciudadanos y pusieron en riesgo derechos fundamentales, señaló la declaración.

Hubo bolivianos que fallecieron debido a las restricciones a la libre circulación, las cuales les impidieron acceder a medicamentos, hospitales o centros de salud de manera oportuna. Asimismo, los manifestantes causaron lesiones a agentes de policía. Para que cualquier democracia funcione, la violencia no puede socavar el orden constitucional, añadió la declaración.

El gobierno de Bolivia ha mostrado disposición para entablar un diálogo con el fin de alcanzar acuerdos. La declaración conjunta expresó «solidaridad y apoyo» al gobierno boliviano elegido constitucionalmente e «instó a priorizar el diálogo y las negociaciones dentro del marco constitucional establecido como herramienta fundamental de la democracia». La declaración conjunta hizo un llamado a una resolución pacífica del conflicto.

Defender la libertad, la democracia y la seguridad hemisférica requiere compromiso y cooperación. Estados Unidos y los demás signatarios reafirman su compromiso de fortalecer la estabilidad y preservar el orden democrático en la región, y se solidarizan con el gobierno democrático y el pueblo de Bolivia. Es momento de una convivencia pacífica basada en la búsqueda de consensos y el diálogo.