Sumario
- La crisis energética en Cuba ha vuelto a encender protestas repartos del municipio Playa.
- En Barbosa, vecinos se volcaron a las calles reclamando no solo el restablecimiento del servicio, sino también libertad, enfrentándose a una violenta represión estatal.
La crisis energética en Cuba volvió a detonar la indignación popular en la capital. Tras soportar más de 30 horas continuas sin suministro eléctrico, los residentes de los repartos Barbosa y La Genética, en el municipio costero de Playa, se lanzaron a las calles en una jornada de protestas que culminó con una violenta intervención de las fuerzas represivas del Estado.
El foco principal del descontento se concentró en el barrio Barbosa. Al caer la noche, desafiando la oscuridad y la fuerte presencia policial que suele rodear estas manifestaciones, una multitud compuesta por hombres, mujeres y niños ocupó las vías públicas. Lo que comenzó como un reclamo desesperado por la restauración del servicio eléctrico escaló rápidamente en un clamor político, donde los manifestantes exigieron a viva voz "corriente y libertad".
“Protesta más bien por la corriente, que esto es insostenible para todos los cubanos, la gente lo que se embulla y dice otras cosas, que no tiene que decir, pero por la razón que se hizo la protesta, la casi protesta, fue por la corriente, porque llevamos muchos días sin corriente, y entonces eso también es el agua que te la quitan, vaya, es inhumano”, dijo a Martí Noticias Malaila González, madre de dos niños.
La respuesta de las autoridades no se hizo esperar. Testigos informaron, en las redes sociales, que fuerzas represivas del Ministerio del Interior, incluyendo efectivos de las brigadas de élite conocidas popularmente como "Boinas Negras" irrumpieron de forma violenta en el corazón de la protesta en Barbosa y apresaron al menos una docena de los manifestantes.
Al respecto, González señaló no conocer sobre detenciones, pero asegura que sí escuchó los rumores de arrestos de manifestantes por parte de los agentes de varios de los cuerpos del Ministerio del Interior que sofocaron la protesta.
De acuerdo con los reportes obtenidos desde la zona, los militares arremetieron contra la multitud indefensa mediante empujones y golpes para dispersar la concentración.
En un video compartido por José Daniel Ferrer, se aprecia a decenas de personas reunidas al rededor de pequeñas hogueras, tocando artefactos metálicos.
"Este es mi barrio, Barbosa; tenemos cerrada aquí, la calle 25, completamente. La policía está a 200 metros, allá parada, mira como está mi barrio. Lo tenemos cerrada la calle en completo, Barbosa atrás, al lado de la unidad policía".
El realizador del material audiovisual, que no se identificó, detalla los nombres de algunos detenidos como los hermanos Yoan y Yosván Arévalos y Yodelkis Ramírez, entre otros.
Hasta el momento del cierre de este reporte, Martí Noticias no había podido confirmar la cifra exacta de ciudadanos arrestados durante las manifestaciones de descontento.
El mismo día, el descontento se extendió al vecino reparto La Genética, una comunidad predominantemente residencial del mismo municipio de Playa.
A través de videos se reportó un cacerolazo en el interior de este barrio. Aunque los activistas y residentes locales señalaron que la protesta en La Genética fue de menor intensidad en comparación con el estallido en Barbosa, el sonar de los calderos evidenció el agotamiento generalizado ante la crisis de los servicios básicos.
“Yo vivo en La Genética, que es un barrio chiquito, de siete u ocho edificios donde vive la mayor parte de la comunidad del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Ayer yo estaba sentado en la terraza y oí algo muy reducido, pero cerca y no vi nada. Yo lo sentí, pero no vi nada”, indicó a nuestra redacción, Haroldo Binerfa Nadal.
“Incluso en estos días en que se han agudizado los apagones, no es que se haya incrementado proporcionalmente. Ha habido sus ruiditos por ahí. Pero poco organizados”.
En La Genética reside una comunidad integrada por científicos y personal afín al régimen. Entre los vecinos y la población existen opiniones divididas; mientras algunos aseguran que esta zona se beneficia de un menor número de apagones, otros afirman que esto no es verdad y que los cortes de electricidad afectan a todos por igual.
“Nosotros hemos estado 27 horas sin luz y el bloque hasta 40 horas. No hay ningún privilegio con este circuito”, recalcó Binerfa.
“A ver, cacerolazos está habiendo. Así es como se llaman en varios lugares. Yo los he visto, pero bueno, al menos aquí en los alrededores no ha habido asociación de los cacerolazos con disturbios. Ni que haya tenido que venir la policía”.