El dolor vuelve a estremecer a Cuba con el asesinato de Marian Pino Martínez, una maestra de tan solo 23 años. El pasado 10 de abril, Marian perdió la vida a manos de su expareja en su propio hogar, ubicado en la localidad de San Bernardo, Jagüey Grande, Matanzas.
“Su asesinato vuelve a mostrar la extrema vulnerabilidad en que quedan muchas mujeres atrapadas en el ciclo de la violencia machista, sin protección efectiva, sin acompañamiento especializado y sin protocolos de justicia adecuada”, comentó a Martí Noticias Ileana Álvarez, directora del Observatorio de Género Alas Tensas que junto a Yo Sí Te Creo en Cuba, verificaron la información sobre el nuevo hecho de violencia extrema.
La expareja de la joven, señalado como el presunto responsable del hecho, fue capturado un día después del crimen, el 11 de abril, mientras se sepultaba el cadáver de la víctima.
Este nuevo crimen machista, el número 16 en lo que va de año, deja a dos niñas pequeñas en la orfandad, una de ellas de apenas unos meses de vida, sumiendo en el luto a sus familiares, allegados y a la comunidad educativa que la tuvo como "seño".
“Parece importante señalar que ya incluso desde la prensa oficial empiezan a aparecer señales del vacío informativo que hemos denunciado durante años. Un artículo de opinión en la prensa estatal publicado en Las Tunas habla del silencio institucional, de la ausencia de información oficial sobre estos crímenes y de la necesidad de una Ley Integral para proteger a las mujeres, además de políticas educativas que comiencen en el hogar”, indicó Álvarez.
“Por eso insistimos en lo mismo que llevamos años reclamando. No basta con lamentar cada crimen, con denunciarlo incluso. Hace falta una Ley Integral contra violencia de género, datos públicos, protocolos efectivos de protección y políticas educativas sostenidas”, apuntó.
La especialista señaló que el punitivismo, un enfoque ideológico y de política criminal que privilegia el castigo severo, la represión y el aumento de penas como principal respuesta ante la delincuencia y los conflictos sociales, “no resuelve nada: El feminicidio de Marian lo vuelve a demostrar de la forma más dolorosa”.
Los observatorios de género independientes han alertado sobre la preocupante tendencia revictimizante que se observa en las redes sociales cubanas contra las mujeres que viven dentro del ciclo de la violencia machista: Salir del ciclo de la violencia es imposible sin ayuda especializada y un protocolo de justicia específico, por lo que culpar a la víctima por regresar con el agresor representa una forma de violencia psicológica que ignora la dinámica de control y coerción del agresor.