Casa Blanca presentó la Estrategia Nacional para el Control de Drogas

FOTO ARCHIVO. Un soldado vigila el paso de mexicanos residentes en Estados Unidos a través del estado de Tamaulipas, en Nuevo Laredo, México, el 19 de diciembre de 2024. REUTERS/Daniel Becerril/Foto de archivo

La Casa Blanca presentó la Estrategia Nacional para el Control de Drogas 2026, un plan que establece las prioridades del gobierno estadounidense para enfrentar la crisis de sobredosis en el país.

El documento pone énfasis en el combate al fentanilo, la desarticulación de redes criminales internacionales y la ampliación del acceso a tratamientos para personas con adicciones.

La estrategia también aborda el papel de organizaciones transnacionales y de países de origen y tránsito de drogas, así como el control de precursores químicos utilizados en la producción de sustancias sintéticas.

Sara A. Carter, actualmente Directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas, reconoció su origen cubano en la introducción del importante documento que busca enfrentar a los cárteles.

"Durante años, fui testigo de esta crisis no desde una oficina en Washington, sino desde la primera línea, en lo más profundo del territorio de los cárteles. Seguí el rastro de las líneas de suministro: desde los campos de cultivo de drogas —que financiaban a los terroristas que casi matan a mi esposo, un veterano del Ejército de los EE. UU.— hasta los campos de batalla en México, donde imperios criminales tramaban el asalto químico contra nuestro país. Esta lucha es profundamente personal para mí, hija de un orgulloso infante de marina que combatió en dos guerras y de una madre inmigrante que huyó de la Cuba comunista en busca de la promesa de una América segura y libre. Esa es la misma promesa por la que luchamos hoy", explicó.

La "zarina antidrogas" resumió así su propósito con la nueva Estrategia: "luchar y ganar esta guerra en dos frentes de igual importancia".

"En primer lugar, llevaremos la lucha hasta el enemigo mediante una ofensiva implacable. La era de la contención ha fracasado. Esta Estrategia sirve como nuestra orden de batalla para dar caza a los cárteles en sus refugios seguros, desmantelar sus laboratorios, incautar sus activos y cortar sus líneas de suministro. Utilizando cada instrumento del poder estadounidense, quebraremos la columna vertebral de las Organizaciones Criminales Transnacionales —especialmente aquellas designadas como Organizaciones Terroristas Extranjeras— que lucran a costa de la muerte de nuestros ciudadanos.

En segundo lugar, una verdadera victoria exige que fortalezcamos nuestras comunidades aquí, en nuestro propio hogar. A medida que, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, continuamos atacando el suministro de estos venenos en el extranjero, trabajaremos incansablemente para erradicar la demanda de los mismos en nuestro país. Construiremos una cultura de resiliencia en la que vivir libre de drogas sea la norma. Empoderaremos a educadores, líderes religiosos y familias para que protejan a nuestros hijos de este asalto químico. Y nos aseguraremos de que haya tratamientos compasivos y eficaces, así como apoyo para la recuperación, a disposición de todo estadounidense que luche valientemente por recuperar su vida de las garras de la adicción.

Al veneno que propagan estos imperios criminales no le importan nuestras diferencias políticas; por ello, nuestra respuesta debe ser igual de unida. Esta no puede ser una cuestión partidista; debe ser una misión estadounidense. Este documento es más que un plan: es nuestra promesa de proteger nuestra patria, llevar a estos criminales ante la justicia y poner fin a esta crisis. Nuestro objetivo no es la mera gestión. Es la victoria".