Poco tiempo después de haber cumplido una condena de cinco años de privación de libertad por su participación en las históricas protestas del 11 de julio de 2021, el manifestante Julián Mazola Beltrán fue detenido en San Antonio de los Baños, provincia de Artemisa.
Actualmente, se encuentra recluido en la unidad de procesamiento penal de Cuatro Caminos, bajo una nueva investigación.
Las protestas del 11J marcaron un hito sin precedentes en la isla, y las consecuencias judiciales para quienes salieron a las calles continúan vigentes años después. En el caso de Mazola, su liberación tras purgar la totalidad de su condena fue efímera.
El operativo en su contra se desencadenó cuando Mazola Beltrán acudió a una citación de la Seguridad del Estado en su localidad natal. Tras presentarse, los agentes lo condujeron de regreso a su vivienda para realizar un registro domiciliario, durante el cual le confiscaron su teléfono móvil. Posteriormente, fue trasladado a una unidad policial y derivado al centro de instrucción penal de Guanajay, para luego ser recluido en Cuatro Caminos.
Según explicó su hermana Yismely Mazola a Martí Noticias, la nueva causa se originó a raíz de una acusación anónima pero el instructor penal espera el resultado del análisis forense de su dispositivo móvil.
"A Julián lo detuvieron el día 9 de octubre por una acusación anónima. Todavía no lo han revocado, se mantiene en Cuatro Caminos. Hasta que salga la técnica del teléfono. Si no lo prueban, me imagino que se tome otra medida o que lo suelten", indicó.
Mazola está siendo investigado por la colocación y pintada de carteles contra el régimen en San Antonio de los Baños.
El cargo que se le imputa de manera preliminar es el de propaganda contra el orden constitucional, una figura penal habitualmente empleada por las autoridades cubanas para penalizar la disidencia y las expresiones críticas hacia el gobierno.
La situación del expreso político generó alarma en organizaciones independientes de derechos humanos. El director ejecutivo del Centro de Denuncias Defensa CD, Juan Carlos Vargas, expresó su inquietud por el deterioro físico que padece Mazola bajo custodia policial.
"Después de casi un mes detenido, continúa en la unidad de investigación de Cuatro Caminos y, según nos informa su familia, sigue sufriendo desmayos y episodios de presión baja".
Vargas también apuntó a una contradicción en el trasfondo de las nuevas acusaciones, señalando que tras la detención de Mazola han vuelto a aparecer carteles antigubernamentales en la localidad, a pesar de que él se encuentra incomunicado y privado de libertad.
Ante este panorama, el director ejecutivo enfatizó que la prioridad absoluta debe ser el bienestar del joven y recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares para proteger su vida.
"Su atención médica no puede quedar a la espera del resultado de una investigación. Recordemos que Julián es beneficiario de medidas cautelares de la CIDH. Por eso exigimos a las autoridades de la dictadura cubana atención médica inmediata, alimentación adecuada y, por supuesto, su libertad inmediata e incondicional", dijo Vargas en una declaración enviada a nuestro medio.
La organización defensora de derechos humanos puntualizó que cada jornada que Mazola pasa bajo custodia estatal representa una responsabilidad directa sobre su integridad física, mientras continúan a la espera de respuestas claras por parte del aparato judicial y policial.
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