La frustración acumulada por los constantes y prolongados apagones estalló de forma pacífica, pero contundente, en Centro Habana. Decenas de mujeres y hombres, ancianos y niños se movilizaron con un cacerolazo que cortó la circulación vehicular el domingo en la emblemática Calle Monte, una de las arterias comerciales más importantes de la capital.
Cansados de sufrir interrupciones en el suministro eléctrico que superaban las 14 horas y que amenazaban con la descomposición de sus alimentos, vecinos tomaron las calles golpeando al unísono calderos, cubos y cazuelas.
Los manifestantes expresaron su descontento quemando basura, bloqueando la vía y pidiendo libertad.
“De hecho, cuando empezó la protesta ya llevábamos casi 14 horas sin corriente, pero después de la protesta la pusieron y no se ha ido más desde entonces”, relató este lunes a Martí Noticias una residente que pidió no ser identificada.
“Prácticamente es diario; o sea, nos ponen dos o tres horas de corriente en el circuito 3, el resto del tiempo es sin corriente. A veces aquí hemos llegado a estar 18, 20, 22 horas sin corriente”, lamentó.
La falta de electricidad paraliza el sistema de bombeo y distribución de agua potable, dejando a millones de personas con un acceso limitado o nulo al recurso.
“Muchos lugares por esta zona en los que no entra muy bien el agua, entra un día sí, un día no, o quizás dos sí y después tres no, más o menos. Pero si no tenemos electricidad nadie puede poner un motor de agua, por lo tanto, no entra el agua a los tanques”, detalló la denunciante.
“Aquí por lo menos, sí nos entra bastante bien el agua casi todos los días. Pero la parte de arriba de Monte no entra casi nunca el agua. Es constantemente llamando pipas y esas pobres personas tienen que estar cargando cubos de agua, tanques. Eso es por ejemplo en las calles Ángeles, Indio, en parte de Rayo”.
La presión social se hizo sentir de inmediato, atrayendo rápidamente la presencia de autoridades policiales.
A pesar de la tensión inicial y los intentos por disolver el bloqueo vial, la firmeza de la comunidad impidió que las demandas fueran ignoradas. La protesta rindió frutos y el servicio fue restablecido en los hogares del circuito afectado, devolviendo la luz y la calma al vecindario.
De acuerdo con un reporte del medio digital Cubanet, después de la reposición del fluido eléctrico, muchos de los participantes en la demostración siguieron pidiendo libertad, "una muestra del creciente deseo de los cubanos de librarse del castrismo".
Para los residentes de Monte y zonas aledañas, esta protesta demostró que la movilización ciudadana sigue siendo el recurso más efectivo para exigir respuestas concretas frente a la crisis.
“Por lo menos tenemos un poco de corriente, pero yo quisiera que no hubiera necesidad de hacer una protesta, quemar basura, poner basura en plena calle, que la gente grite tocando calderos para simplemente tener corriente. En ningún país del mundo pasa esto, solo aquí”, recalcó la entrevistada de Martí Noticias.
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