El presidente Donald Trump pronunció un discurso en el Monumento Nacional de Mount Rushmore, en Dakota del Sur, durante la celebración de fuegos artificiales por el America 250, en vísperas del 250º aniversario de la Independencia de EE.UU.
En el homenaje a los fundadores y la grandeza americana, Trump elogió a los presidentes cuyos rostros han sido esculpidos en el icónico monumento: George Washington, el primer presidente, líder de la Revolución Americana; Thomas Jefferson, tercer presidente, principal autor de la Declaración de Independencia; Theodore Roosevelt, vigésimo sexto presidente, impulsor de la conservación y el progreso; y Abraham Lincoln, décimo sexto presidente, líder durante la Guerra Civil y emancipador de los esclavos.
En el discurso el mandatario 45 y 47 de los EEUU destacó el espíritu americano de fe, trabajo duro y determinación que convirtió a la nación en la más fuerte y próspera del mundo y redobló la advertencia contra el comunismo, de la que viene hablando en los últimos días.
Alertó que la “resurgencia de la amenaza comunista” en EEUU es un “enemigo mortal” para la libertad americana, que presenta un peligro mayor que las amenazas históricas como las guerras mundiales o el ataque terrorista del 9/11.
“Puedes ser leal a Karl Marx o a América, pero no a ambos”, dijo y llamó a los republicanos a actuar para evitar que esta ideología avance.
Celebró la “nueva era de grandeza americana” y reafirmó compromisos con soberanía, prosperidad, defensa y valores tradicionales.
Ese mismo día, Trump firmó una proclama que honra a los 56 firmantes de la Declaración de Independencia y sus principios de igualdad, vida, libertad y búsqueda de la felicidad.
"En este 250.º aniversario de nuestra gloriosa Independencia, reconocemos una vez más que nuestra Nación fue concebida bajo la providencia, nacida de la sangre de héroes y sostenida por generaciones de patriotas amantes de la libertad que entregaron sus vidas, su esfuerzo y sus recursos para mantener vivo el espíritu estadounidense", indica el texto.
"Nos comprometemos a permanecer siempre atentos y vigilantes para que este legado de libertad perdure frente a cualquier desafío. Recordamos que nuestra República nació del valor y que solo el valor garantizará su supervivencia. Sobre todo, damos gracias al Dios Todopoderoso por Sus abundantes bendiciones sobre nuestra tierra, alabándolo incesantemente por la gracia que nos ha guiado a través de cada prueba y triunfo. Con humilde gratitud por la sagrada responsabilidad que se nos ha transmitido a lo largo de los siglos, encomendamos a Su cuidado a los héroes, soñadores, trabajadores y guerreros que construyeron y defendieron nuestra Nación, y renovamos nuestro compromiso de ser dignos de sus sacrificios", agrega la proclama.
"Hoy, como un solo pueblo estadounidense, celebramos y perpetuamos el espíritu que nuestros Fundadores encendieron en Filadelfia y consagraron en la Declaración de Independencia; y, con la ayuda de Dios, lograremos hacer que nuestra amada Nación sea más fuerte, más orgullosa, más próspera y más grande que nunca", afirma el documento presidencial.
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