Una investigación del periodista Hernán Lugo-Galicia cuestiona la actuación del régimen venezolano durante las primeras horas posteriores al doble terremoto que sacudió la región central del país el pasado 24 de junio y sostiene que la reacción oficial estuvo marcada por retrasos, falta de coordinación y una severa pérdida de capacidades militares para atender emergencias de gran magnitud.
El trabajo señala que la declaratoria de Emergencia Nacional fue emitida casi cuatro horas después del sismo, cuando expertos consideran que esa medida debió adoptarse de inmediato para activar todos los mecanismos de respuesta del Estado. También cuestiona la ausencia de una actuación inmediata por parte de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI) Capital y la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) La Guaira, organismos militares que, según el investigador, ya contaban con presencia permanente en la zona afectada.
"Porque al decretarse la emergencia nacional, implica que todas las instituciones se abocan a la resolución del problema. Y además de eso, el día siguiente, el 25 (de junio) es que se decreta o se anuncia la militarización de la zona. Y la pregunta es, ¿qué pasó entonces con la Redi Capital y la Zodi Capital, que debía, de acuerdo a su jurisdicción, estar presente en el sitio en el mismo momento? Porque, además, ellos tienen, de alguna manera, instalaciones militares en la zona. Es decir, que no había que movilizar a nadie", afirmó Lugo-Galicia.
El periodista sostiene que testimonios de sobrevivientes, rescatistas y comunicadores que cubrieron la tragedia coinciden en que la asistencia militar no llegó durante las horas más críticas posteriores al desastre.
"Demuestran que no hubo ni atención las primeras 24, 48, 72 horas, y que incluso la asistencia llegó precisamente al otro día, al 25 de junio", aseguró.
Despliegue oficial tres días después
La investigación también revisa las publicaciones oficiales del Ministerio de Defensa y concluye que el despliegue de hospitales quirúrgicos móviles y de personal militar aparece documentado oficialmente el 27 de junio, tres días después del terremoto.
"Una de las publicaciones señala que hubo una distribución o una activación del sistema de salud hacia la zona de Vargas o hacia la zona de La Guaira, y luego el despliegue militar. Pero el gran dato aquí es que la información está fechada el 27 de junio; es decir, tres días después", explicó Lugo-Galicia.
Una Fuerza Armada con capacidad reducida
Otro de los hallazgos de la investigación apunta a las limitaciones operativas de la Aviación Militar venezolana.
Según el reportaje, actualmente solo permanece operativo un helicóptero Cougar, mientras que la mayor parte de las aeronaves adquiridas en años anteriores a Rusia y China se encuentran fuera de servicio por falta de mantenimiento y repuestos.
Esa situación, sostiene el investigador, obligó a que buena parte del puente aéreo humanitario fuera sostenido por 14 aeronaves extranjeras enviadas por los países que participaron en las operaciones internacionales de asistencia.
Para el contraalmirante retirado Carlos Molina Tamayo, quien participó en las operaciones de rescate durante la tragedia de Vargas de 1999, la pérdida de capacidad de respuesta es consecuencia del desmantelamiento de unidades especializadas de ingeniería militar.
"Las Fuerzas Armadas están diezmadas, no tienen capacidad. Los batallones de construcción que existían antes, de ingeniería de construcción, etcétera, de ingeniería de guerra, pues, que también se pueden utilizar para los desastres naturales, tanto en el Ejército como la Infantería Marina, fueron diezmados", señaló.
La investigación concluye que la demora en la activación de la emergencia, la pérdida de capacidades logísticas y la dependencia del apoyo internacional dejaron en evidencia las debilidades del sistema venezolano de respuesta ante desastres naturales y reabrieron el debate sobre la preparación de las instituciones para enfrentar futuras emergencias.
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