A tres décadas del derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate por parte del régimen cubano, familiares de las víctimas regresaron al monumento de Opa-locka, en Miami-Dade, para exigir justicia y honrar la memoria de los cuatro hombres que murieron durante las misiones humanitarias que auxiliaban a balseros en el Estrecho de la Florida.
El acto de homenaje se realizó frente al hangar desde donde partían las misiones de rescate aéreo, para recordar a Manuel de la Peña, Carlos Costa, Armando Alejandre (ciudadanos estadounidenses) y Pablo Morales (residente en EEUU). Martí Noticias acompañó a los familiares durante la ceremonia.
Miriam de la Peña, madre de Mario de la Peña, describió la tragedia como un vacío imposible de llenar. “Ha sido muy difícil no tener su presencia… quedan los recuerdos de su linda vida y hemos podido resistir por la gracia de Dios”, dijo.
Marlene Alejandre-Triana, hija de Armando Alejandre, relató cómo su padre "amaba este país que le dio libertad y le dio la posibilidad de tener una familia y prosperar".
"Pero él nunca, nunca se olvidó de Cuba”, afirmó.
Los familiares destacaron el compromiso humanitario de las víctimas durante la crisis de los balseros de los años noventa. Maggie Alejandre Khully, hermana de Armando Alejandre, recordó que su hermano, aunque no pertenecía formalmente a Hermanos al Rescate, colaboraba activamente con la ayuda a balseros y en esfuerzos solidarios a favor de la libertad de Cuba.
El impacto del derribo de las avionetas, el 24 de febrero de 1996, marcó al exilio cubano. “Fue grandísimo… todo el mundo estaba afectado, no importaba la edad ni si conocían a las víctimas”, contó Mirta Costa Méndez, hermana del piloto Carlos Costa.
La organización humanitaria, fundada en 1991 por el exiliado José Basulto, localizaba y asistía a los balseros cubanos en el Estrecho de la Florida.
Los familiares expresaron su respaldo a las iniciativas de congresistas estadounidenses para exigir el enjuiciamiento de Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo. “Espero que puedan llegar a recibir el encauzamiento, fuera una cosa muy buena. Me encantaría ver a Raúl Castro con las esposas puestas”, dijo Costa Méndez.
Maggie Alejandre Khully, quien siguió de cerca el juicio contra la red de espionaje cubana en Estados Unidos, afirmó: “Claramente Raúl Castro es responsable. Originalmente nosotros obtuvimos una copia de las cintas de la grabación. Nosotros se la dimos al Nuevo Herald, que fue donde primero se publicó, se la dimos al FBI y nadie nos hizo ningún caso”.
“Yo quisiera que sucediera... Ojalá que me sorprenda y que lo puedan hacer, que sería una justicia completa”.
También mencionó el caso de Gerardo Hernández, uno de los espías cubanos condenados en Estados Unidos por su papel en los hechos, posteriormente liberado. “También me importaría bastante que en cualquier cosa que se haga en Cuba no tenga papel Gerardo Hernández. Él fue la única persona condenada directamente en EEUU por el derribo de las avionetas… la justicia exige que no juegue ningún papel en la libertad de Cuba”, dijo.
Durante la ceremonia, los presentes recordaron a las víctimas como hombres que “perdieron su vida salvando la de los demás”. Entre plegarias, pidieron descanso eterno para los fallecidos y renovaron el anhelo de que la justicia llegue algún día.
Para el exilio cubano, el 24 de febrero sigue siendo una fecha de memoria y compromiso. “Recordar el derribo de las avionetas que realizaban misiones humanitarias para salvar vidas es no dejarlos morir”, coincidieron los familiares, al reafirmar que Hermanos al Rescate fue “un ejemplo de solidaridad humana con el pueblo cubano” y un símbolo del sufrimiento de la isla bajo el régimen.
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