El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, afirmó que la administración del presidente Donald Trump ha convertido al hemisferio occidental en una prioridad de su política exterior, después de décadas en las que Washington concentró su atención en otras regiones del mundo.
“No había habido mucha atención al hemisferio occidental, y creo que el presidente Trump y el secretario [Marco] Rubio están decididos a cambiar eso”, declaró Landau durante una entrevista en el podcast Moment of Truth publicada este lunes.
El alto funcionario sostuvo que durante los últimos 30 años la política exterior estadounidense estuvo tan enfocada en Europa y el Medio Oriente que perdió de vista una región históricamente central para la seguridad y la prosperidad del país.
Landau señaló que esa falta de atención le resultó particularmente evidente durante su etapa como embajador de Estados Unidos en México, entre 2019 y 2021.
“Si hay un país que impacta directamente la seguridad y la prosperidad del pueblo estadounidense, es México”, dijo al mencionar la migración, el narcotráfico, la seguridad y el comercio bilateral.
El subsecretario aseguró que la administración Trump intenta modificar ese enfoque mediante una mayor presencia diplomática en América Latina y nuevas iniciativas regionales contra el crimen organizado. Entre ellas, mencionó el Escudo de las Américas (Shield of the Americas) y una coalición contra los carteles, concebidas para reforzar la cooperación en seguridad desde México hasta el extremo sur del continente.
Landau dijo que ha viajado a casi todos los países del hemisferio desde que asumió el cargo y afirmó que Washington trabaja con sus socios para frenar la delincuencia organizada.
La creciente presencia de China en el hemisferio occidental
Landau identificó la expansión económica de China como otro de los principales desafíos para Estados Unidos en América Latina.
“China, en particular, ha logrado enormes avances económicos en el hemisferio”, advirtió.
El funcionario señaló que las empresas chinas suelen presentar ofertas más baratas y muestran una mayor disposición a operar en países con mercados complejos o condiciones inciertas.
En contraste, consideró que parte del sector privado estadounidense ha sido más reacio a asumir esos riesgos, favorecido por el tamaño de su propio mercado nacional.
Landau dijo que el Departamento de Estado busca acercar oportunidades comerciales latinoamericanas a compañías estadounidenses y citó como ejemplos recientes conversaciones en Guyana sobre proyectos de viviendas prefabricadas.
“Muchos países están interesados en que empresas estadounidenses trabajen allí en lugar de compañías chinas”, afirmó.
La administración pretende impulsar las relaciones comerciales y las inversiones estadounidenses como una forma de generar empleos dentro del país y, al mismo tiempo, contrarrestar la influencia de Beijing en la región.
Ese enfoque coincide con la Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump, que propone recuperar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental e impedir que competidores externos controlen infraestructura, recursos o instalaciones consideradas estratégicas.
El documento plantea fortalecer las alianzas regionales para controlar la migración, frenar el narcotráfico y reducir la dependencia económica de potencias ajenas al continente.
En junio pasado, Landau se refirió al régimen de Cuba como uno de los propiciadores de la inestabilidad en el hemisferio.
“Cuba es un Estado fallido, aliado de nuestros adversarios y situado a 90 millas de Estados Unidos, con una larga trayectoria de socavar las instituciones democráticas y fomentar el malestar social en todo nuestro hemisferio", dijo durante su presentación en la Asamblea General de la OEA en Panamá.
La conversación del subsecretario en Moment of Truth también abordó temas como el uso de las visas como instrumento de política exterior, la reorganización del Servicio Exterior y la integración de los programas de asistencia internacional dentro del Departamento de Estado.
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