Enlaces de accesibilidad

Impiden a exprisionero político visitar en la cárcel a compañero de causa

Aníbal Palau Jacinto se presentó en el centro penitenciario acompañado por su madre, Layda Yirkis Jacinto, y la madre de Roberto Pérez Fonseca, Liset Fonseca.
Aníbal Palau Jacinto se presentó en el centro penitenciario acompañado por su madre, Layda Yirkis Jacinto, y la madre de Roberto Pérez Fonseca, Liset Fonseca.

Sumario

  • La negativa injustificada de visitas a excompañeros de causa puede interpretarse como una vulneración a la libertad de comunicación, al principio de legalidad y a la no discriminación dentro de las cárceles.
  • El hecho desató una protesta en el penal. Amigos del preso político comenzaron a lanzar consignas exigiendo libertad y manifestándose contra el régimen.
Getting your Trinity Audio player ready...

Las autoridades de la Prisión de Quivicán, ubicada en la provincia de Mayabeque, prohibieron al recién excarcelado Aníbal Palau Jacinto asistir a la visita familiar programada para ver a su compañero de causa Roberto Pérez Fonseca. Ambos son manifestantes del 11 de julio de 2021.

El incidente derivó en protestas tanto en el exterior del recinto como en el interior de los pabellones.

Según denunció el propio Palau Jacinto, se presentó al centro penitenciario acompañado por su madre, Layda Yirkis Jacinto, y la madre del preso político, Liset Fonseca. A pesar de haber presentado la documentación requerida sin inconveniente inicial en los controles de acceso, el ambiente cambió al ingresar al área de atención al público.

“Cuando llegamos al área del público y me vio el represor mayor Inaudi, creo que está de segundo jefe de unidad de la prisión de Quivicán, me requirió en muy mala forma y de una manera verdaderamente déspota, diciéndome que a quién yo venía a ver ahí”, relató Palau Jacinto.

Tras explicar que acudía a visitar a sus compañeros de causa, el oficial, junto al jefe de público conocido como “Caribe”, le ordenó abandonar el lugar alegando que las normas internas prohíben la entrada a personas que hayan cumplido condena en dicho recinto.

La decisión tomó por sorpresa a los visitantes, dado que Pérez Fonseca había consultado previamente con el oficial de la Seguridad del Estado a cargo, identificado como Tamayo, quien habría asegurado que no existían inconvenientes para la visita. “Todo fue un circo”, afirmó Palau Jacinto.

La negativa desató momentos de tensión en el penal. Ante lo que calificaron como un acto de represión y despotismo, los amigos del preso político comenzaron a lanzar consignas exigiendo libertad y manifestándose contra el régimen. A la protesta se sumaron desde el interior del penal los propios reclusos Roberto Pérez Fonseca, Juan Enrique Pérez Sánchez y ‘Maiquiel’.

La jornada culminó entre tensiones por posibles represalias y con un breve encuentro empañado por la situación, donde Pérez Fonseca apenas pudo permanecer con su madre tras sentirse indispuesto.

El hecho pone de relieve las fricciones entre los derechos de los reclusos y los reglamentos de seguridad en el sistema penitenciario cubano:

Los marcos normativos y tratados de derechos humanos reconocen el derecho de los internos a mantener contacto periódico con el exterior para evitar el aislamiento. La negativa injustificada de visitas a excompañeros de causa puede interpretarse como una vulneración a la libertad de comunicación, al principio de legalidad y a la no discriminación dentro de las cárceles.

Jurídicamente, un ex recluso no goza de un derecho fundamental absoluto e ilimitado para ingresar a un penal en calidad de visitante general, quedando su acceso condicionado a los filtros de aprobación y al arbitrio de la autoridad carcelaria.

La denuncia sobre lo ocurrido en Quivicán se suma a los constantes reclamos de familiares de presos políticos sobre las arbitrariedades y restricciones en los regímenes de visitas dentro de las prisiones de la isla.

  • 16x9 Image

    Yolanda Huerga

    Yolanda Huerga nació en Bayamo, Granma, Cuba. Se graduó en Filología y Lingüística en la Universidad de Oriente en 1989. Durante casi 20 años trabajó en el sistema de bibliotecas públicas de la isla. En 2003, fundó junto a otras mujeres el movimiento Damas de Blanco, organización que recibió en 2005 el Premio a la Libertad de Conciencia Andrei Sakharov del Parlamento Europeo. En 2005 viajó a Estados Unidos junto su hijo y su esposo, el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años durante la Primavera Negra de Cuba. Desde 2008 trabaja en Miami, en la Oficina de Transmisiones a Cuba, como periodista de Radio Martí. Recibió en 2021 el Premio Burke a la Excelencia Periodística que otorga la Agencia de Estados Unidos para Medios Globales.

This item is part of

Foro

XS
SM
MD
LG