Enlaces de accesibilidad

Del asalto al Moncada al colapso total: la crisis que marca este aniversario del 26 de julio en Cuba

Residentes se trasladan en una carretón de caballos ante la falta de transporte urbano la ciudad de Pinar del Río, cede este año del acto central por el 26 de Julio.
Residentes se trasladan en una carretón de caballos ante la falta de transporte urbano la ciudad de Pinar del Río, cede este año del acto central por el 26 de Julio.

Sumario

  • Setenta y tres años después del asalto al Cuartel Moncada, las promesas de libertad y prosperidad derivaron en un modelo centralizado en ruinas, marcado por la represión, el éxodo masivo y una crisis socioeconómica sin precedentes.
  • Expertos señalan que los actos oficiales por el 26 de julio buscan proyectar unidad y estabilidad política pese al contexto de apagones, pobreza y descontento social generalizado.
Getting your Trinity Audio player ready...

Cada 26 de julio, el calendario oficial en Cuba marca la que el régimen califica como su gesta fundacional: el Día de la Rebeldía Nacional. Pero, a más de siete décadas del fallido asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, la narrativa histórica tropieza de frente con la realidad cotidiana de la isla.

Lo que comenzó como la promesa de libertad, prosperidad y soberanía se ha consolidado en un modelo agotado que deja a su paso un profundo deterioro económico, político y social.

El balance del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes contrasta drásticamente con las promesas iniciales. Como señala la historiadora e investigadora Jenny Pantoja, ninguno de los compromisos fundamentales expuestos por Fidel Castro en su alegato "La historia me absolverá", los mismos que sirvieron de justificación para la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista, llegó a materializarse.

El proyecto que se presentó originalmente como la vía para restaurar los derechos y transformar la nación terminó por incumplir los propios objetivos que impulsaron el movimiento.

Miguel Diaz-Canel flanqueado por Esteban Lazo y José Ramón Machado Ventura, durante las celebraciones oficiales del llamado "Día de la Rebeldía Nacional.
Miguel Diaz-Canel flanqueado por Esteban Lazo y José Ramón Machado Ventura, durante las celebraciones oficiales del llamado "Día de la Rebeldía Nacional.

La paradoja resulta más evidente por el contexto institucional de la época. Pantoja destaca que, a pesar de las profundas tensiones políticas bajo el régimen de Batista, la Cuba de aquel entonces conservaba un orden operativo en el plano económico, político y social. Existía un marco jurídico funcional y una división de poderes que, sostenían el dinamismo del país.

No obstante, el proceso iniciado con aquellas acciones armadas condujo progresivamente al desmantelamiento de esas estructuras institucionales y del potencial cívico de la sociedad.

El colapso institucional y el incumplimiento de las promesas no solo han demolido el orden económico, sino que han tenido un impacto devastador en la configuración psicosocial de la ciudadanía. Décadas de control centralizado y monopolio ideológico transformaron hondamente la mentalidad del cubano actual.

Ningún objetivo de justicia o democracia expuesto en «La historia me absolverá» llegó a materializarse, afirma experta
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:39 0:00

“Hay todo un cercenamiento del potencial cívico y político que había antes del 59 y ahora hay una generación, tres generaciones, que desechan toda participación cívica y política porque la ven como esferas de no pertenencia, de que no vas a resolver nada”, subrayó la historiadora.

Más allá de la crisis de recursos, el impacto más profundo del proceso iniciado el 26 de julio de 1953 se muestra en el tejido social e institucional del país:

La concentración absoluta del poder en el Partido Comunista de Cuba (PCC) erosionó las libertades ciudadanas y anuló la pluralidad política: El ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresión, de prensa y de asociación permanece criminalizado, manteniendo un clima de persecución contra activistas, periodistas independientes y disidentes.

Un vehículo de seguridad equipado con un cañón antiaéreo patrulla durante la celebración del 73 aniversario del asalto guerrillero al Hotel Moncada, en Pinar del Río.
Un vehículo de seguridad equipado con un cañón antiaéreo patrulla durante la celebración del 73 aniversario del asalto guerrillero al Hotel Moncada, en Pinar del Río.

Del mismo modo, las promesas de equidad y bienestar universal sobre las que se sustentó la legitimidad del régimen se han desvanecido. La población percibe una desconexión total entre la clase dirigente y las penurias cotidianas de los ciudadanos.

La falta de futuro ha disparado la delincuencia común, la economía informal y la desesperanza generalizada. Esto se combina con un fenómeno demográfico crítico: el éxodo masivo de jóvenes deja atrás a una población envejecida y desamparada por un sistema de seguridad social insuficiente.

El mayor flujo migratorio en su historia, no solo vacía a Cuba de profesionales y mano de obra calificada, sino que fragmenta a las familias, reduciendo la supervivencia a la dependencia de las remesas enviadas desde el exterior.

A este deterioro institucional se suma la parálisis estructural de la economía dada, fundamentalmente, por la crisis energética extrema que provoca la inmovilización del comercio, la producción local y la vida doméstica; la escasez severa, la producción agrícola e industrial bajo control estatal en mínimos records.

Un cubano carga agua potable en una carretilla en la ciudad de Pinar del Río, cede oficial del 26 de Julio de 2026.
Un cubano carga agua potable en una carretilla en la ciudad de Pinar del Río, cede oficial del 26 de Julio de 2026.

Todo esto acentúa la brecha social entre quienes tienen acceso a divisas o sectores vinculados al turismo y la gran mayoría que depende de salarios estatales devaluados por la inflación.

Mientras, el discurso estatal continúa atribuyendo la crisis de forma exclusiva al embargo de Estados Unidos y los actos oficiales continúan.

“El mensaje que están enviando con este acto de conmemoración del 26 de julio es el de normalidad, pero no una normalidad en el pueblo cubano, porque sabemos que el pueblo cubano está sufriendo, como nunca, apagones, miseria, hambre, escasez de todos los servicios básicos, en fin, la normalidad no está en el pueblo, la normalidad que quieren transmitir ellos es en la fuerza política dirigente”, enfatizó el analista Ramón Escalona Labrada, también residente en la capital cubana.

“O sea, lo que quieren es seguir transmitiendo ese mensaje de unidad, de resistencia, de que los revolucionarios todavía siguen en pie de lucha. Tienen que conmemorar el 26 de julio, obligatoriamente, porque de lo contrario, el mensaje que transmitirían sería de crisis política”, recalcó.

El 26 de julio sigue conmemorándose con actos oficiales y consignas ideológicas, pero la brecha entre la retórica revolucionaria y la realidad cubana resulta insalvable. El asalto que prometió refundar la república ha dejado, tras décadas de control centralizado, un país sumido en la resignación, el distanciamiento político y el colapso social.

  • 16x9 Image

    Yolanda Huerga

    Yolanda Huerga nació en Bayamo, Granma, Cuba. Se graduó en Filología y Lingüística en la Universidad de Oriente en 1989. Durante casi 20 años trabajó en el sistema de bibliotecas públicas de la isla. En 2003, fundó junto a otras mujeres el movimiento Damas de Blanco, organización que recibió en 2005 el Premio a la Libertad de Conciencia Andrei Sakharov del Parlamento Europeo. En 2005 viajó a Estados Unidos junto su hijo y su esposo, el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años durante la Primavera Negra de Cuba. Desde 2008 trabaja en Miami, en la Oficina de Transmisiones a Cuba, como periodista de Radio Martí. Recibió en 2021 el Premio Burke a la Excelencia Periodística que otorga la Agencia de Estados Unidos para Medios Globales.

This item is part of

Foro

XS
SM
MD
LG