El vínculo con el régimen cubano y el acelerado acercamiento de los Ortega-Murillo con Rusia y China genera crecientes preocupaciones en el Congreso de Estados Unidos, al tiempo que pone el foco en la necesidad de apoyar la democracia nicaragüense, especialmente la libertad religiosa, constantemente atacada por el régimen sandinista.
“No cabe duda de que estamos monitoreando de cerca todo lo que ocurre en nuestra región. Con la captura de Maduro, la ofensiva contra el narcotráfico, la acusación formal contra Raúl Castro y el endurecimiento de las sanciones, el presidente Trump ha demostrado que comprende la importancia de mantener la seguridad y la estabilidad en nuestro hemisferio”, aseguró a Martí Noticias el congresista republicano Mario Díaz-Balart.
El representante por el distrito 26 de Florida aseguró que “el presidente Trump y el secretario Rubio saben que en Nicaragua existe un régimen ilegítimo y lo han tratado como tal” y agregó que “la administración Trump ha utilizado todas las herramientas diplomáticas y económicas a su disposición para defender los intereses de Estados Unidos y amplificar las demandas del pueblo nicaragüense por la libertad, los derechos inalienables y la seguridad económica”.
Preguntado sobre las posibilidades de cambios en la región, Díaz-Balart señaló: “Estoy convencido de que el régimen criminal y antiestadounidense en Venezuela, la tiranía terrorista en Cuba y también la dictadura tiránica en Nicaragua no sobrevivirán otros cuatro años con Trump en la Casa Blanca”.
El congresista republicano subrayó que “la dictadura cubana ha sido la fuerza impulsora detrás de las dictaduras antiestadounidenses en nuestro hemisferio. Cuando esta se derrumbe, no creo que el régimen Ortega-Murillo pueda sobrevivir por mucho más tiempo”.
Con respecto al acercamiento de Managua con Moscú, Díaz-Balart apuntó que “este es otro ejemplo y una advertencia más de cómo estos estados autoritarios colaboran para socavar la seguridad nacional de Estados Unidos y la democracia en la región”.
“Rusia ha estado profundamente involucrada con los regímenes de Nicaragua, Cuba y Venezuela. Continuaré impulsando políticas y financiamiento para contrarrestar la injerencia rusa en América Latina” anotó el congresista de ascendencia cubana.
Igualmente, señaló a Martí Noticias que las numerosas concesiones mineras entregadas por el régimen Ortega Murillo a empresas chinas “plantea serias preocupaciones de seguridad nacional, ya que Estados Unidos compite por minerales críticos en todo el mundo, incluido nuestro propio hemisferio”.
“Considero que la presencia de China en las Américas, fortalecida por sus alianzas con regímenes regionales autoritarios como el de Nicaragua, forma parte de los esfuerzos globales antiestadounidenses que Estados Unidos debe contrarrestar eficazmente” destacó Díaz-Balart.
Para el congresista del sur de la Florida, “el hecho de que el régimen nicaragüense haya acogido la influencia de este adversario de Estados Unidos en nuestro hemisferio refuerza aún más mi convicción de que debemos continuar aplicando una estrategia de máxima presión y cero tolerancia hacia esta dictadura”.
“Se trata de un régimen que con frecuencia se alinea con los adversarios de Estados Unidos, incluidos la China comunista, Rusia, Cuba e Irán” aseguró el congresista ante la Cámara de Representantes para quien no hay duda de que “China y Rusia suelen prometer más de lo que pueden cumplir y, con frecuencia, esa ‘ayuda’ viene acompañada de importantes condiciones” por esa razón, anotó, “son fundamentales las sanciones para impedir que los recursos beneficien al régimen, así como la asistencia a la oposición democrática”.
Apoyo a la democracia y a la libertad religiosa en Nicaragua
Díaz-Balart, vicepresidente de la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes y presidente de la Subcomisión sobre Seguridad Nacional, Departamento de Estado y Programas Relacionados, espera que para el año fiscal 2027 se apruebe nuevamente una importante partida presupuestaria para apoyar la democracia y la libertad religiosa en Nicaragua.
“Los proyectos de ley de financiamiento para Seguridad Nacional, Departamento de Estado y Programas Relacionados correspondientes a los años fiscales 2024, 2025, 2026 y 2027 incluyeron 15 millones de dólares para apoyar la democracia y la libertad religiosa en Nicaragua. Todos, excepto el proyecto para el año fiscal 2027, que está programado para ser considerado por el pleno de la Cámara de Representantes la próxima semana, ya han sido promulgados, y espero que mi proyecto para el año fiscal 2027 siga el mismo camino próximamente”, explicó Díaz-Balart.
“El apoyo a la democracia y a la libertad religiosa que incluí en mi proyecto de ley es fundamental para respaldar a los activistas prodemocracia, lograr la liberación de los presos políticos, crear espacios para el libre intercambio de ideas y la práctica de la fe, y amplificar las voces disidentes dentro del país”, destacó el congresista.
Nicaragua será libre y aliada de EEUU
Para el congresista republicano no hay duda de que “Nicaragua será libre gracias a la valentía incansable, el coraje, la fe y la dedicación de su pueblo, pese a décadas de brutal represión” y consideró que “una Nicaragua libre y democrática fortalecería la seguridad nacional de Estados Unidos al consolidar un aliado natural en nuestro hemisferio”.
Díaz-Balart señaló a Martí Noticias que “tras una transición democrática genuina, una relación más estrecha con Estados Unidos generará mayor prosperidad económica, reducirá los incentivos para emigrar y permitirá contar con más recursos para combatir la delincuencia e invertir en el desarrollo interno”.
Por eso, concluyó, “debemos continuar manteniendo nuestra solidaridad con el pueblo nicaragüense, cortando los recursos que benefician a sus abusadores y exigiendo rendición de cuentas a quienes cometen violaciones de derechos humanos”.
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