Los apagones estarían aumentando entre cubanos el temor a ser víctimas de robos en sus casas, según testimonios publicados por la agencia Reuters.
“A la hora de dormir, la gente lo pasa realmente mal —y no solo yo, sino todos los que vivimos en este circuito—, ya que algunos se ven obligados a dormir con las puertas del balcón abiertas (debido al calor) o con la puerta principal de par en par, quedando así expuestos a robos”, cuenta a Reuters, Yordanis López, residente en La Habana.
Un informe de febrero de este 2026 del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), vinculado al laboratorio de ideas Cuba Siglo 21, reportó que la inseguridad pública en la isla dejó de ser un fenómeno coyuntural y se consolidó en 2025 como un problema estructural, sostenido y en expansión.
El Informe de Inseguridad Pública 2025 de la OCAC documentó 2.833 reportes de delitos entre enero y diciembre, un aumento del 115,11 % respecto a 2024 y del 336,58 % frente a 2023.
Yordanis López afirma además a Reuters que cada vez que la red eléctrica colapsa en Cuba, el circuito en el que vive es el último de todos en recuperar el suministro y que los apagones también están incomunicando cada vez más los cubanos.
“Cuando falla la red eléctrica, las redes sociales también dejan de funcionar; uno no tiene ni idea de lo que está ocurriendo en el país en ese momento, y son muy pocas las personas que realmente están informadas sobre lo que sucede”, asegura.
La inestabilidad de la red eléctrica tiene al habanero Maikel Peña sin saber qué hacer.
“Con estos apagones, la poca comida que la gente tiene se echa a perder, y uno ya no sabe qué hacer. No sabes si puedes comprar comida para un mes, para una semana o para un día, porque nunca sabes cuándo se va a ir la luz. Un minuto todo está iluminado y, al minuto siguiente, todo se apaga,” comenta Peña a Reuters.
Recientemente en apenas una semana este mes de marzo, el Servicio Electroenergético Nacional sufrió dos colapsos. Jorge Piñón, experto petrolero, aclaró que esto no tenía que ver con el cerco petrolero de la Administración Trump.
"El diseño de la interconectividad del sistema de generación de las termoeléctricas es la única causa de los siete apagones totales que Cuba ha tenido en los últimos 16 meses", señaló Piñón al sitio Diario de Cuba.
Para Yoan Díaz, quien vive en la capital cubana, la frecuencia de los apagones muchas veces no les permite a los residentes de las zonas afectadas por el corte cargar completamente sus celulares.
"Normalmente, durante los apagones, a veces cargabas el celular —o lograbas cargar una o dos cosas por un rato— y luego simplemente pasabas el tiempo allí, conversando y demás”, comenta a Reuters.
Según Díaz, con los fallos frecuentes “ya ni siquiera sé qué se puede hacer. La gente suele limitarse a deambular por la calle, charlar un poco y, sinceramente, creo que eso es, más o menos, lo máximo que se puede hacer”.
A la inestabilidad de la red eléctrica diseñada bajo el régimen comunista en la isla se suma ahora el pronóstico de que el Producto Interno Bruto de Cuba podría desplomarse un 7,2 por ciento este 2026, según cálculos de la unidad de inteligencia del semanario británico The Economist.
De acuerdo con el semanario británico, estos cálculos se basan en la caída de las principales fuentes de ingresos de divisas de La Habana, con excepción, según The Economist, de las remesas.
Foro