En medio de una crisis energética sin precedentes, Cuba vivió el miércoles 13 de mayo de 2026 una nueva ola de protestas en varios barrios de La Habana y otros municipios. Vecinos de San Miguel del Padrón, Marianao, Playa, Vedado, Lawton, Luyanó, Diez de Octubre y zonas como Puentes Grandes salieron a las calles con cacerolazos, cerraron vías principales y encendieron fogatas con basura en señal de rechazo a los apagones que superan las 20 horas diarias.
El detonante fue el anuncio oficial del agotamiento total de las reservas de diésel y fuel oil, lo que dejó al país con apenas dos horas de electricidad en algunos lugares y paralizó servicios básicos.
Los manifestantes gritaron consignas como “¡corriente y comida!” y “¡abajo Canel!”, en lo que medios independientes describen como una de las mayores expresiones de descontento en la capital desde las protestas del 11 de julio de 2021.
La congresista María Elvira Salazar (R-FL) fue una de las voces más activas. En declaraciones y publicaciones de las últimas horas advirtió que “la dictadura cubana ya es una amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos” mientras crecen las protestas en La Habana por los apagones y el colapso del régimen.
"Estados Unidos no puede seguir fingiendo que esta crisis termina en las costas de Cuba. Una dictadura en ruinas, alineada con los enemigos de Estados Unidos, que exporta inestabilidad, represión y sufrimiento humano a solo 90 millas de la Florida, no es solo una catástrofe humanitaria. Es una amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos. El pueblo cubano ya dejó claro su mensaje en las calles: no quiere más represión, más apagones ni más miseria comunista.
Cuba quiere LIBERTAD".
El representante nacido en Cuba, Carlos Giménez (R-FL), publicó mensajes con el hashtag #SOSCuba, apoyando directamente a los cubanos en las calles y pidiendo que se compartan los videos de las protestas en La Habana para visibilizar la represión.
La miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Rosa María Payá, afirmó que estas manifestaciones reflejan una situación límite para la población cubana. "Esto no es ideología, esto es supervivencia, esto es existencial. Esto es que los cubanos, que la gente entiende que para sobrevivir, para salir de esta crisis provocada por la dictadura, hay que salir de la dictadura".
Payá también denunció la gravedad de la crisis humanitaria y criticó la respuesta del Estado cubano: "Madres sin comida, ancianos sin agua, niños sin medicina. Y mientras tanto, el régimen cubano rechaza más de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria de los Estados Unidos. Ayuda que podría ser medicinas, ayuda que podría ser comida, ayuda que podría ser transporte, ayuda que podría salvar vidas. Pero es que el grupito, el minúsculo grupo de gente que está en el poder en Cuba, esos criminales que llevan ahí 67 años, ninguno de ellos pertenece a la gente que hoy en Cuba podría estar muriendo por falta de medicamentos esenciales. Y por eso rechazan la ayuda y por eso condenan a la gente un vez más. Porque los hijos de los Castro, los hijos de Díaz Canel, ellos. Ellos no están pasando hambre, ellos no están soportando apagones. Ellos viven como millonarios, ellos viajan, ellos compran, ellos disfrutan. Mientras la gente tiene que sobrevivir".
Sobre esto habló el Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quien ha denunciado a los generales cubanos de controlar la riqueza mientras el pueblo “come de la basura”.
En una entrevista el miércoles con el programa "Hannity", de Fox News, a bordo del Air Force One, Rubio denunció que los recursos no llegan ni al pueblo ni al propio Gobierno cubano.
"La riqueza en Cuba está controlada por una empresa propiedad de generales militares que se quedan con todo el dinero", declaró el jefe de la diplomacia estadounidense.
Washington hizo oficial el ofrecimiento de entregar 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa si el régimen cubano lo permite sin interferencias.
Los organismos de defensa de los derechos humanos fueron igualmente rápidos en pronunciarse sobre las protestas en Cuba.
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) emitió un comunicado urgente en las últimas horas llamando a la Unión Europea y a sus instituciones a “proteger la integridad de los manifestantes y de los presos políticos ante la represión estatal”. La organización, integrada por ex presos de conciencia, denunció el aumento de acciones represivas y pidió a la alta representante de la UE, Kaja Kallas, y al presidente del Parlamento Europeo que actúen de inmediato.
Organizaciones como Prisoners Defenders recordaron en paralelo que Cuba mantiene un récord de más de 1.260 presos políticos, muchos de ellos detenidos por protestas anteriores, y advirtieron que la actual ola de manifestaciones puede generar nuevas detenciones arbitrarias.
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