"Soy un artista, no un espía": Tribunal militar rechaza control judicial a favor de Eduardo Ceballos

Eduardo Ceballos

Sumario

  • Ceballos, de 38 años, está detenido desde el 1 de junio por un video grabado en una instalación militar abandonada de La Habana. Desde su internamiento, el joven ha rechazado de forma contundente los cargos imputados, reafirmando su labor creativa con la frase: “Soy un artista, no un espía”.

El Tribunal Militar ratificó la prisión provisional de Eduardo, Eddy, Ceballos Pérez, creador del popular canal Despingovery Channel, y rechazó la audiencia de control judicial pedida por la defensa.

Con esta resolución, las autoridades del régimen denegaron todos los recursos presentados para revocar la medida de privación de libertad, manteniendo el procesamiento del creador de contenido bajo el delito de espionaje.

El fallo sostiene que existen elementos suficientes que vinculan al acusado con los hechos investigados y afirma, además, que el propio Ceballos habría reconocido su culpabilidad “desde el primer momento”.

Esta versión fue categóricamente desmentida por su esposa, Daniela Escarra, quien acusó al sistema judicial de manipular las declaraciones del detenido para sostener el expediente.

“Según ellos, todas las evidencias que se presentan están completas para seguirlo acusando de espionaje. Incluso dicen que desde el primer momento él se reconoció como un espía. Eso es totalmente falso y están manipulando información y declaraciones porque desde el primer momento Eddy se está declarando inocente”, afirmó.

Ceballos, de 38 años, está detenido desde el 1 de junio por un video grabado en una instalación militar abandonada de La Habana. Desde su internamiento, el joven ha rechazado de forma contundente los cargos imputados, reafirmando su labor creativa con la frase: “Soy un artista, no un espía”.

Este revés judicial no es el primero que enfrenta la defensa. A comienzos de septiembre, la familia había informado sobre la denegación de un recurso anterior, momento en que el caso pasó formalmente a manos de la jurisdicción militar.

Abogados independientes consideran que la falta de independencia del aparato de justicia y su subordinación a las directrices del Partido Comunista anulan cualquier posibilidad de imparcialidad o control judicial efectivo.

Bajo el Marco Constitucional vigente, ni el Tribunal Supremo ni los tribunales inferiores funcionan como un poder independiente; están obligados a rendir cuentas y subordinarse ante la Asamblea Nacional y el Consejo de Estado, órganos que tienen la facultad de elegir, supervisar y remover a los jueces.