Sumario
- En Truth Social, el presidente Trump arremetió contra los republicanos que se unieron a la bancada demócrata.
El Senado de Estados Unidos aprobó de manera bipartidista que una resolución que pretende impedir nuevas acciones militares de la Administración Trump contra el régimen de Venezuela, sin la autorización del Congreso, avance a una votación final la próxima semana, para luego ser remitida a la Cámara de Representantes.
Cinco senadores republicanos se unieron a 45 demócratas y dos independientes para aprobar 52 a 47 la Resolución Conjunta 98, “para ordenar la retirada de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro de Venezuela o contra Venezuela que no hayan sido autorizadas por el Congreso”.
Presentada por el senador demócrata por Virginia, Tim Kaine, el texto invoca los Poderes de la Guerra del Congreso, por la cual cualquier Administración en la Casa Blanca requiere una autorización del Congreso para iniciar acciones bélicas internacionales.
Una votación final está pautada para la semana entrante, en la cual también debe ser aprobada la resolución, según estimaciones de expertos. Entonces, pasaría a la Cámara de Representantes, donde la mayoría republicana es de apenas dos votos, pero allí tiene más probabilidades de ser rechazada por los republicanos, mucho más cohesionados con la Casa Blanca.
En Truth Social, el presidente Trump arremetió contra los republicanos que se unieron a la bancada demócrata. “Los republicanos deberían sentirse avergonzados de los senadores que acaban de votar junto con los demócratas en un intento de arrebatarnos nuestros poderes para luchar y defender a EEUU”, escribió.
Al mencionar a los senadores Susan Collins, Lisa Murkowski, Rand Paul, Josh Hawley y Todd Young, Trump dijo que “nunca deberían volver a ser elegidos para un cargo público”. Y adelantó que también la próxima semana “se celebrará una votación en el Senado aún más importante sobre este mismo tema”, sin ofrecer más detalles.
En diciembre pasado, ambas Cámaras del Congreso rechazaron resoluciones similares que obligaban a la Casa Blanca a retirar las fuerzas militares desplegadas en el Caribe, que combaten al narcotráfico y derivó en la operación militar que capturó y extrajo al dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores de Venezuela.
La Casa Blanca y la Conferencia Republicana en el Congreso defienden la acción militar en el Caribe y el arresto de Maduro como una necesidad para defender los intereses de EEUU y aseguran que no es una guerra contra un país extranjero, por lo cual no se necesita la aprobación del Legislativo, sino una notificación, tal como sucedió.