El preso político Amijaíl Sánchez González cumplió este miércoles nueve días en una celda de castigo y en huelga de hambre en la prisión Combinado del Este, en La Habana, tras una discusión con un mando penitenciario, según denunció su pareja, Maritza Lugo.
El opositor es uno de los cinco sobrevivientes arrestados tras el choque armado del 25 de febrero de 2026 entre las tropas guardafronteras cubanas y una lancha civil proveniente de Florida, en aguas de Villa Clara, en un operativo que dejó un saldo de cinco fallecidos y seis heridos.
En conversación con Martí Noticias, Lugo, residente en Estados Unidos, alertó sobre el absoluto silencio de las autoridades del penal. Hasta el momento, los oficiales se niegan a proporcionar información sobre el estado de salud del prisionero.
"Estamos extremadamente preocupados, su familia y yo, ya que él se encuentra en huelga de hambre debido a un altercado que tuvo con un oficial ahí en la prisión Combinado del Este. No sabemos si fue golpeado, hasta qué punto lo sacaron de quicio".
Tras el incidente, Sánchez González fue trasladado a una celda de aislamiento donde las condiciones de reclusión son extremas.
Lugo detalló que en ese lugar el detenido "no puede tener ningún tipo de alimento, no puede tener ropa, no puede tener una sábana para taparse. Ahí él está totalmente aislado. No le permiten tener visita con su familia, no le permiten una llamada telefónica".
La situación ha golpeado duramente a su entorno cercano. Su madre viajó desde Camagüey hasta la capital cubana a pesar de sus problemas de salud y la escasez de recursos económicos, pero le impidieron ver a su hijo.
"Al llegar a La Habana solo la llamaron para decirle que no tenía visita porque él estaba de castigo", refirió Lugo.
Agregó que la justificación oficial de la cárcel es que el recluso "está bajo castigo porque faltó el respeto, por una mala conducta". Sin embargo, la mujer sostiene otra versión: "Seguramente que lo ofendieron y él se defendió y ya lo tomaron como una falta de respeto".
Con este ayuno voluntario, el prisionero exige la expulsión del oficial involucrado en el altercado, cuya identidad sigue sin revelarse. Desde que ingresó al Combinado del Este tras salir de Villa Marista, el cuartel general de la Seguridad del Estado, Sánchez González ha estado confinado en el área conocida como "el 47", un sector de máxima seguridad destinado habitualmente a condenados a cadena perpetua.
Previamente, el 9 de julio de 2025, el gobierno de la isla ya lo había incluido en una lista de presuntos terroristas entregada ante las Naciones Unidas.
Los familiares y amigos del manifestante temen un desenlace fatal debido al desgaste físico acumulado durante su reclusión: "La vida de Amijaíl Sánchez está en peligro cada minuto que pasa. Una persona que lleva ya seis meses preso, que fue herido, ahora plantado en huelga de hambre. Es un héroe para todos nosotros. Es un hombre que lo ha arriesgado todo, arriesgado su vida y la está arriesgando constantemente por la libertad de Cuba".