Obispos cubanos invocan a Nuestra Señora de Coromoto en busca de consuelo para los venezolanos

Una mujer consuela a un niño en la calle tras un terremoto en Caracas el 24 de junio de 2026.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba ha enviado un mensaje de solidaridad a la Iglesia venezolana tras los devastadores sismos que sacudieron varias regiones del país, causando cientos de víctimas y graves daños a infraestructuras.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) dirigió una carta fraterna a sus hermanos de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) tras los sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon Caracas, Carabobo, La Guaira y otros estados.

En la misiva firmada por monseñor Arturo González Amador, Obispo de Santa Clara y Presidente de la COCC; y monseñor Eloy Ricardo Domínguez Martínez, Obispo Auxiliar de La Habana y Secretario General, los prelados cubanos expresan “preocupación y conmoción” por los daños sufridos y elevan sus oraciones especialmente por los fallecidos y sus familias.

"Hemos visto imágenes de edificios, casas y templos dañados. Podemos imaginar el dolor, la tristeza y los momentos de inseguridad e incertidumbre que han vivido. Nuestras plegarias se elevan, de modo particular, por los fallecidos, sus familiares y amigos. Reciban el fraterno afecto de la Iglesia y de los Obispos cubanos. Nuestras oraciones están con ustedes y su pueblo, para que puedan recuperarse pronto de esta catástrofe, con la solidaridad y los esfuerzos de todos", expresó el mensaje clerical.

La Virgen de Coromoto es la patrona de los venezolanos. REUTERS/Jorge Silva.

"Que Nuestra Señora de Coromoto acompañe y consuele al pueblo venezolano, especialmente a aquellos que han visto afectados sus seres queridos, su serenidad y sus bienes, con este desastre que han sufrido", señalan los obispos cubanos al invocar a la patrona de Venezuela.

Según cifras oficiales reportadas por la presidenta interina Delcy Rodríguez, el balance preliminar es de al menos 164 fallecidos y cerca de 971 heridos. Expertos estiman que el número de víctimas podría aumentar significativamente.

Se reportan decenas de edificios colapsados, daños en templos, el aeropuerto de Caracas y miles de personas afectadas.

El gobierno declaró estado de emergencia y ha recibido ofertas de ayuda internacional, incluyendo de Estados Unidos.

La carta de los obispos cubanos se suma a expresiones similares de otras conferencias episcopales y refuerza el lazo histórico de fraternidad entre ambas Iglesias.