Sumario
- El Sistema Eléctrico Nacional de Cuba sufrió otra desconexión total, dejando sin servicio a gran parte del país y afectando a millones de habitantes.
- El deterioro de las termoeléctricas, la escasez de combustible y los déficits de generación han provocado apagones recurrentes y dificultades para cubrir la demanda.
- La falta de electricidad afecta servicios básicos, la economía y las comunicaciones.
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba volvió a colapsar este martes, dejando sin servicio eléctrico a gran parte de la isla en lo que constituye el tercer apagón de gran magnitud registrado en un corto período de tiempo, según informaron las autoridades energéticas cubanas.
La estatal Unión Eléctrica (UNE) informó previamente sobre una "desconexión total" del sistema, mientras continuaban las labores para restablecer el servicio de manera gradual. El colapso afectó a millones de habitantes y agravó una crisis energética que se ha profundizado en los últimos meses.
La red eléctrica cubana enfrenta severas limitaciones debido al deterioro de las plantas termoeléctricas, la falta de combustible y prolongados déficits de generación. Antes del apagón total, amplias zonas del país ya sufrían cortes de electricidad de varias horas diarias.
Expertos señalan que la infraestructura eléctrica de Cuba, compuesta en gran medida por plantas con décadas de explotación, enfrenta crecientes dificultades para satisfacer la demanda nacional, mientras continúan las interrupciones recurrentes y la escasez de combustible.
Las autoridades cubanas han atribuido la crisis electroenergética a las dificultades para garantizar el suministro de combustible y a las sanciones estadounidenses que, según La Habana, han afectado la llegada de petróleo al país.
El gobernante Miguel Díaz-Canel afirmó que la empresa eléctrica trabajaba para revertir la caída del SEN y responsabilizó a la política de Washington por el agravamiento de la situación energética.
La falta de electricidad ha impactado servicios básicos, actividades económicas y las comunicaciones. Residentes consultados por medios internacionales describieron la situación como “agonizante”, debido a los prolongados apagones que desde hace meses afectan tanto a La Habana como a las provincias del interior.
Con el colapso de este martes, Cuba acumula cinco apagones nacionales en lo que va de 2026 y 10 desde finales de 2024. El anterior ocurrió el viernes pasado, antecedido de otro apagón general el lunes de la misma semana. Mientras, las afectaciones diarias del servicio superan los 2,000 megavatios desde hace varias semanas.