Sumario
- En una entrevista con Ismael Cala, Javier Milei afirmó que Cuba “prontamente será libre” y vinculó su destino al colapso del régimen venezolano.
- Elogió la política exterior de Donald Trump y destacó la labor del secretario de Estado Marco Rubio, calificándolo de “extraordinario”.
- Resaltó acciones estratégicas como el corte de financiamiento vía PDVSA, que según él debilitó al régimen cubano, y reiteró su postura ideológica contra el comunismo.
En una extensa entrevista exclusiva con el periodista cubano Ismael Cala para el podcast The Abundance Revolution, el presidente de Argentina, Javier Milei, analizó la situación que se vive en Cuba y anticipó que "prontamente será libre".
Durante la conversación, Milei también elogió la política exterior de la Administración Trump y, en especial, al secretario de Estado, Marco Rubio.
“Soy muy optimista. Tengo la máxima opinión de la visión geopolítica que tiene el presidente Trump. Marco Rubio es extraordinario, un fuera de serie”, señaló.
Milei vinculó directamente el destino de Cuba con lo ocurrido en Venezuela y enfatizó el debilitamiento del régimen castrista:“No tengo ninguna duda de que, así como acabaron con el flagelo de Venezuela, acabarán con el de Cuba. Cuba se va a terminar cayendo sola”.
Asimismo, aplaudió las acciones estratégicas ya implementadas, como el corte de financiamiento a través de PDVSA, que según él ha debilitado críticamente al régimen de La Habana.
El mandatario se detuvo a proyectar el escenario posterior al colapso del régimen: “Creo que cuando Donald Trump y Marco Rubio entren a Cuba, van a poder entrar caminando… No tengo ninguna duda de que prontamente Cuba será libre”.
Milei también aprovechó la entrevista para definir ideológicamente al comunismo: “El comunismo es la máxima expresión de arrogancia del hombre”.
Estos pronunciamientos no son un hecho aislado. Ya en marzo de 2026, durante su intervención en la CPAC de Budapest, Milei había vaticinado una “Cuba libre”.
Ahora, la entrevista otorgada a Ismael Cala consolida dicha postura en un contexto de creciente presión internacional contra La Habana, marcado por bloqueos energéticos, ofensivas judiciales y el despliegue naval estadounidense en el Caribe.