Sumario
- Con el corazón roto y la determinación intacta, Denia Fernández Rey recorre las calles de Palma Soriano con la imagen de su hijo asesinado, denunciando la violencia y el abandono institucional que asola Cuba.
- Jesús Alberto Martínez Fernández perdió la vida en la madrugada del viernes debido a una agresión con arma blanca.
Con el alma desgarrada, pero con tesón, Denia Fernández Rey distribuye la imagen de su hijo asesinado por las calles de su natal Palma Soriano pidiendo justicia y condenando a la dictadura culpable de la descomposición social que forjó por décadas en la Patria.
A veces acompañada de personas, otras sola, la ex Dama de Blanco y actualmente directora provincial de la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR), con su vestir luctuoso y sus lágrimas sin consuelo, coloca posters con las fotos de Jesús Alberto Martínez Fernández, víctima de la violencia descontrolada que asola la isla.
El joven de 26 años, líder del grupo Impacto Juvenil Republicano, perdió la vida en la madrugada del viernes debido a una agresión con arma blanca en las inmediaciones del Bar Galaxy, conocido también como El Villar, en Palma Soriano, Santiago de Cuba.
En una entrevista con el periodista Yosmani Mayeta, Denia relató como el perpetrador del crimen atacó desprevenido a su hijo que intentó defenderse, “pero ya estaba muerto prácticamente. Cuando llegó al hospital no había corriente, no había sangre, no había ambulancia, no había nada con lo que pudieran salvar a mi hijo”.
“Una madre no entierra a un hijo. Solo pido justicia, que el mundo haga justicia, que caiga el régimen, que por eso tantos jóvenes mueren por las injusticias que se cometen en este país, por los apagones de tantas horas. Solo dos lugares en Palma Soriano permanecen con corriente y se reúnen jóvenes armados, con drogas”, lamentó sin consuelo.
La tragedia de Jesús Alberto Martínez Fernández ha convertido el dolor de su madre en un grito de justicia que expone las profundas fallas del sistema y refleja el clamor de muchas familias que sufren en silencio bajo un régimen indiferente.
Cada pancarta representa una bofetada para los dirigentes que, aislados en sus confortables despachos, ignoran el sufrimiento diario. Con la firmeza de quien padece el engaño de un sistema colapsado, el clamor resuena: “Mi hijo no se olvida”.
El Consejo para la Transición Democrática en Cuba deploró el asesinato: “La pérdida de un familiar siempre deja un hueco, sobre todo si es un familiar allegado. La pérdida de un hijo deja siempre un abismo”, dijo en conversación con Martí Noticias Manuel Cuesta Morúa, presidente de la coalición opositora, de la que la activista forma parte.
“Fue muy chocante, lo ha sido para su familia, lo ha sido también para el Consejo para la Transición Democrática en Cuba. Denia Fernández ha perdido a su hijo en una circunstancia que, obviamente, hay que aclarar, pero le reiteramos nuestro pésame profundo y que de nosotros tendrá siempre una compañía. Sobre todo, en estas circunstancias difíciles, cualquier cosa que necesite”.
Los mensajes de dolor hacia la madre herida no cesan: “Me uno al dolor que en estos momentos está pasando nuestra hermana Denia Fernández Rey y su familia por la pérdida brutal y violenta muerte de su adorado y único hijo”, expresó su antigua compañera en las Damas de Blanco, Laura Labrada Pollán.
“Así como también al sufrimiento de tantas familias por la violencia que a diario se vive en Cuba y que al régimen no le importa y mira a otro lado”.
La directora de FLAMUR Cuba, Magdelivia Hidalgo, exiliada en EEUU, destacó la valentía de su amiga Denia Fernández Rey, quien transformó el trágico asesinato de su hijo en un grito público.
“El dolor de una madre nunca debería convertirse en una lucha por la justicia. Sin embargo, Denia Fernández Rey ha transformado su sufrimiento en valentía”, dijo.
“Su denuncia va más allá de una tragedia personal. Denia señala también las carencias del sistema de salud, la falta de insumos, las condiciones que impiden salvar vidas cuando más se necesita. Hoy su voz representa el clamor de muchas madres cubanas que exigen verdad, justicia y respeto a la vida”, recalcó Hidalgo.