Más de un centenar de masones se concentraron el viernes en la sede del Supremo Consejo del Grado 33, en La Habana, para respaldar al Soberano Gran Comendador, José Ramón Viñas Alonso, y rechazar lo que califican como un nuevo intento del Ministerio de Justicia (MINJUS) de intervenir en la dirección de la institución.
Los asistentes denunciaron que las autoridades pretenden desconocer el artículo 43 de la legislación que rige al Supremo Consejo, el cual establece el procedimiento a seguir cuando queda vacante el cargo de Soberano Gran Comendador.
En declaraciones a Martí Noticias, el escritor, miembro de la masonería cubana y exprisionero político Ángel Santiesteban aseguró que el régimen busca imponer a un dirigente afín a sus intereses.
"Ellos no quieren que sea José Ramón Viñas Alonso. Están imponiendo que sea Lázaro Faustino Cuesta Valdés, quien además está expulsado y los masones no lo quieren de regreso. Evidentemente, responde a sus intereses, a sus beneficios y a la seguridad que ellos necesitan en el líder de una asociación; por eso están tratando de imponerlo", afirmó Santiesteban.
El escritor dijo que se trata "del mismo modelo que trataron de hacer en la Gran Logia", cuando trataron de imponer el nombramiento de un Gran Maestro, pero "los masones hicieron unas elecciones democráticas y elegimos al Gran Maestro que determinamos nosotros, que respondía a nuestros intereses, no a los del régimen".
Según reportó el medio independiente Cubanet, la directora de Asociaciones del Ministerio de Justicia, Miriam García Mariño, acudió a la sede del Supremo Consejo del Grado 33 para solicitar que Viñas Alonso entregara el cargo. De acuerdo con ese medio, la funcionaria sostuvo que los masones debían elegir un nuevo líder en cumplimiento de un supuesto fallo judicial.
Sin embargo, el abogado de la masonería Roberto Ortega afirmó que no existía una orden ejecutiva que respaldara esa medida.
Durante el intercambio con los representantes del Supremo Consejo, los dirigentes masones rechazaron la solicitud y sostuvieron que ninguna disposición legal establece que la sede o la dirección de la institución deba ser entregada al Ministerio de Justicia. Asimismo, defendieron la vigencia del artículo 43 como la norma que regula la sucesión del Soberano Gran Comendador.
"En este caso, ellos están imponiendo también a un masón que está expulsado, no está en las filas masónicas, y están violando todas esas leyes que ellos aprobaron (...) una funcionaria llegó allí, dice que ella no tenía que explicar nada, ella llegó, una dictadora al fin, el poder dictatorial, a que le entregaran el Supremo Consejo, en esa ley, en ninguno de los casos dicen entregárselo al Ministro de Justicia, en ninguno de los casos lo dice, pero ella se ha inventado una nueva ley, y los masones no. Los masones están dispuestos, aún, a que cierren al Supremo Consejo, pero no se van a doblegar ante la dictadura", apuntó el expreso político.
La actuación de los funcionarios fue calificada por los presentes como una intromisión en los asuntos internos de la masonería. Según Cubanet, los representantes del Ministerio de Justicia abandonaron el lugar entre consignas de rechazo de los asistentes.
El medio independiente también informó sobre la presencia de agentes de la Seguridad del Estado vestidos de civil en los alrededores del edificio durante el desarrollo de la concentración.