"La solidaridad y la presión internacional son nuestra esperanza", dicen familiares de presos políticos en Nicaragua

Nicaragüenses exiliados en Costa Rica protestan en San José (Imagen de Archivo)

Sumario

  • En declaraciones a Martí Noticias, familiares de presos políticos en condición de desaparición forzada explicaron la persecución del régimen sandinista y la angustia que viven a diario ante la falta de información de sus familiares.

Tras la muerte durante detención arbitraria del líder indígena Brooklyn Rivera los familiares de presos políticos en condición de desaparición forzada del régimen Ortega-Murillo expresaron su temor de que otros corran con la misma suerte.

“Su muerte no es un hecho aislado: es el resultado predecible de una política sistemática de desaparición, incomunicación y abandono deliberado”, señalaron en un comunicado los familiares de Víctor Boitano Coleman (65 años), Steadman Fagoth Muller (72 años), Salvadora Martínez Aburto (68 años) y Carlos Brenes Sanchez (71 años), todos en condición de desaparición forzada.

“Tememos que nuestros familiares, algunos de ellos adultos mayores, con enfermedades crónicas graves y sin acceso a atención médica especializada, sean los siguientes en esa lista de fatalidades”, señalaron los firmantes del texto en referencia al caso de Rivera y al de los presos políticos Mario Alonso Petri y Carlos Cárdenas Zepeda, quienes fueron entregados sin vida a sus familiares sin ninguna explicación en 2025 obligándolos a enterrarlos de inmediato, bajo vigilancia policial.

“Fueron prisioneros del régimen hasta la tumba”, agrega el comunicado.

“Ante esta situación, demandamos al régimen de Nicaragua la liberación inmediata de nuestros familiares y demás presos políticos, información oficial e inmediata sobre su paradero y su estado de salud así como el acceso médico independiente, por ejemplo, a través de la Cruz Roja Internacional” exige el comunicado.

En declaraciones a Martí Noticias, familiares de presos políticos en condición de desaparición forzada explicaron la persecución del régimen sandinista y la angustia que viven a diario ante la falta de información de sus familiares.

“Ni siquiera sabemos por qué está detenido”, dijo Eugenia Valle Olivares, esposa de Víctor Boitano Coleman, desaparecido ya hace casi 800 días.

La mujer sospecha que el hecho de que su esposo escribiera entre el 2009 y 2010 libros en los que denunciaba vínculos del régimen con el narcotráfico y cómo "se robaban las propiedades que les gustaban”, es posiblemente la razón de su encarcelamiento.

Valle Olivares recuerda que su esposo ya había sido encarcelado por más de un mes en 2011 tras una denuncia falsa por agresión y explica que en aquella primera ocasión, para liberarlo “lo obligaron a firmar un documento donde decía que se apartaba de la política y además lo obligaron a publicar un libro del cual ellos le dieron todo el contenido y en donde acusaba a Estados Unidos de injerencia en las elecciones de Nicaragua de ese año”.

Con respecto a su actual desaparición forzada, Valle Olivares cuenta que en 2018 su esposo decidió salir de Nicaragua. “Él me dijo textualmente: yo me voy porque por ley, como coronel retirado estoy obligado a acudir si me llaman y yo no me voy a prestar a tirarle balas a ningún ciudadano. Yo juré lealtad al país no a ninguna camarilla de gente”.

Sin embargo, tuvo que regresar al país en 2023 cuanto su esposa enfermó gravemente. Entró por Peñas Blancas y quedó registrado su ingreso desde Costa Rica, renovó su licencia de conducir y su cédula sin problemas y solicitó la renovación de su pasaporte, pero a los 10 días mientras esperaba la entrega de ese documento lo llegaron a sacar de su casa con violencia.

“Alrededor de unos 10 hombres vestidos de civil, con botas militares y con pistola en mano lo redujeron en la entrada de mi casa”, recuerda Valle Olivares, quien junto a su hija intentó evitar que se lo llevaran, pero resultaron golpeadas.

Valle Olivares buscó de inmediato a su esposo en varias estaciones de policía, pero nadie la quiso recibir ni darle razón de su paradero. Seis meses después de la desaparición forzada de Boitano Coleman ella tuvo que salir de Nicaragua cuando varios policías nuevamente rodearon su vivienda. Una vez en el exilio, dio a conocer el caso y pudo hacer la denuncia con ayuda del colectivo “Nicaragua nunca más”.

“Lo único que nos reconforta es que por lo menos estamos exiliados, estamos libres y fuera del alcance de esa gente, pero no podemos estar tranquilos cuando no sabemos si él está vivo o muerto, si come, si tiene atención médica a los problemas estomacales que tiene como resultado de un emboscada durante la guerra” señala Valle Olivares.

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“Mi hogar sufre profundamente”

Dina Carolina Fagoth, hija de Steadman Fagot Müller, señaló a Martí Noticias que su padre fue “secuestrado y desaparecido un día después de haber denunciado públicamente las ventas ilícitas de tierras indígenas a colonos respaldados por miembros del régimen sandinista”.

“El 14 de septiembre de 2024, miembros del Ejército se lo llevaron del hotel donde se hospedaba reportando días después en un comunicado que lo habían entregado a la policía. Desde entonces, su paradero es incierto y nuestra familia no ha recibido pruebas de vida ni información oficial sobre su situación”, denunció.

El Ejército acusó a su padre de preparar actividades al margen de la ley vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado y pretender sustraer armamento militar en puestos ubicados sobre la ribera del Río Coco.

“Estas acusaciones son una represalia política por su histórica defensa de los derechos del pueblo Miskitu y por denunciar públicamente el despojo de tierras indígenas y los abusos cometidos contra nuestras comunidades que son facilitadas por funcionarios y agencias del gobierno”, señaló Dina Fagoth.

La hija del líder del movimiento indígena miskito que lleva desaparecido más de 600 días aseguró que como familia “han hecho todo lo humanamente posible para encontrarlo, pero hasta hoy, seguimos sin respuestas claras sobre su paradero. Todos se han reusado a comunicarse y responderme oficialmente de forma directa o a través de nuestro abogado Jason Ian Poblete”.

“Mi hogar sufre profundamente la ausencia de un ser querido entrañable: un padre, abuelo, suegro, amigo, confidente y guía. Mi papá es el corazón de nuestra familia”, apuntó Dina Fagoth y agregó con profundo sentimiento: “Él y yo teníamos una cercanía inquebrantable. Mi papá es una parte viva de nuestro núcleo”.

Para Dina Fagoth, Estados Unidos y la comunidad internacional pueden desempeñar un papel fundamental presionando al régimen de Nicaragua para que revele el paradero de su padre: “Para nuestra familia y para la nación Miskitu, la solidaridad y la presión internacional representan esperanza y resolución.”