Sumario
- El gobierno cubano anunció la liberación de más de 2,000 presos como “gesto humanitario”, pero organizaciones de derechos humanos denuncian que no incluye a prisioneros políticos.
- Human Rights Watch señala que el gobierno excluyó a condenados por “delitos contra la autoridad”, usados para perseguir a sus críticos; más de 700 presos políticos siguen encarcelados.
La excarcelación de más de 2,000 presos en Cuba, anunciada por el gobierno como un “gesto humanitario”, ha sido cuestionada por organizaciones de derechos humanos que denuncian la exclusión de prisioneros políticos.
En un análisis publicado por Human Rights Watch, su directora para las Américas, Juanita Goebertus, afirmó que, pese a las expectativas generadas entre familiares de detenidos por motivos políticos, “ni Human Rights Watch ni otros grupos de la sociedad civil han identificado prisioneros políticos entre los liberados”.
El informe subraya que el propio gobierno cubano dejó claro que excluiría de la medida a personas condenadas por “delitos contra la autoridad”, una categoría que incluye figuras como “desacato” y “propaganda”, utilizadas —según la organización— para perseguir y procesar arbitrariamente a críticos.
Más de 700 presos políticos permanecen en cárceles de la isla, de acuerdo con datos de organizaciones como Justicia 11J y Prisoners Defenders, mientras cientos más enfrentan arrestos domiciliarios y otras restricciones.
Entre los casos mencionados está el del artista Luis Manuel Otero Alcántara, condenado a cinco años de prisión tras participar en protestas y expresar su desacuerdo con políticas oficiales. También figura Leonard Richard González Alfonso, sentenciado en marzo de 2026 a siete años por “propaganda contra el orden constitucional”.
Human Rights Watch también documenta denuncias de abusos dentro de las cárceles cubanas. Ex detenidos liberados tras negociaciones mediadas por el Vaticano en 2025 reportaron “golpizas, aislamiento, condiciones insalubres y falta de acceso a alimentos y agua potable”.
La organización advierte además que varios de los excarcelados continúan bajo vigilancia constante y restricciones severas, y que algunos han sido enviados nuevamente a prisión por actividades como publicar contenido crítico en redes sociales.
“Cuba debería liberar de inmediato e incondicionalmente a todos los presos políticos”, señala el informe, que insiste en que los ciudadanos deben poder expresarse libremente “sin temor”.
Human Rights Watch concluye que factores externos como las sanciones de Estados Unidos “no son excusa para mantener a críticos en prisión”.