"Esto tiene que cambiar... la gente está muy descontenta", reclaman cubanos en medio de los apagones

Residentes y vecinos de un edificio en La Habana se reúnen en la calle para ver la Copa del Mundo en un televisor conectado a un generador eléctrico. Foto: REUTERS/Norlys Perez

Sumario

  • El malestar de los cubanos y sus pedidos de un cambio en Cuba aumenta mientras se hacen más frecuentes los colapsos eléctricos en el país
  • Este 13 de julio la isla enfrenta un apagón simultáneo en el 64 % del todo el país en l horario de mayor demanda.
  • Los apagones también agravan una crisis que sufren los cubanos desde hace décadas: la de los problemas con el abastecimiento de agua.

El descontento de los cubanos y llamados públicos a un cambio en Cuba continúan creciendo también a la par de los cada vez más frecuentes colapsos de la red eléctrica en la isla como el del pasado 10 de julio, el segundo en una misma semana.

“Esto tiene que cambiar. No sé si es cuestión del gobierno, de la situación actual o si tenemos que ir a otros países a negociar, pero esto tiene que cambiar porque la gente está muy descontenta”, declaró a la agencia de noticias Associated Press, María Caridad Madán, residente en La Habana.

La Unión Eléctrica (UNE) en Cuba anunció este 12 de julio que había reconectado nuevamente todo el sistema nacional, unas 40 horas después del más reciente colapso. Pero los apagones no dan tregua a los cubanos que este lunes sufren un corte de electricidad simultáneo en el 64% de toda la isla en el horario de mayor demanda, la tarde-noche.

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Apagones provocan cada vez más descontento social de los cubanos  

Frank Alonso es uno de los tantos cubanos que en las calurosas y apagadas noches de este verano en la isla busca refugio para dormir al aire libre, en la azotea del edificio donde vive en La Habana.

“La situación que estamos viviendo es estresante para todos, ¿sabes? Y especialmente para mí; al menos he tenido la suerte de contar con este pasillo —o al menos con el techo que lo cubre—, lo que me permite extender un colchón aquí mismo, donde me ves sentado así, y dormir bien: sin calor, sin ruido y sin estrés”, comentó Alonso a la agencia Reuters mientras acomoda un viejo colchón para dormir en medio del apagón.

El colapso de la red eléctrica en Cuba del pasado viernes fue el cuarto en lo que va de este 2026. El régimen anunció la entrada en funcionamiento de la Antonio Guiteras, la más importante termoeléctrica en el país, pero ni eso alivia la crisis.

Frank Alfonso se sienta sobre un colchón en la azotea de un edificio para refrescarse tras el colapso de la red eléctrica en Cuba. Foto: REUTERS/Norlys Perez

Lázaro Herrera, padre de un pequeño de sólo unos meses de nacido, comentó a Reuters que está muy preocupado por el impacto de colapsos totales y los cortes de electricidad para los que el régimen comunista de la isla es incapaz de ofrecer una pronta salida.

“Los niños, por ponerte un ejemplo, terminaron la escuela antes de tiempo; prácticamente la hicieron a toda prisa. La educación ya no es lo que era. Hay muchas cosas que les afectan, no solo los cortes de luz y todo eso, sino su educación y su desarrollo: cómo debería ser y cómo era en el pasado”, señaló Herrera.

Con una deuda de décadas de explotación, sin recibir una inversión real por parte del régimen, las viejas termoeléctricas en Cuba continúan haciendo agua con roturas cada vez más frecuentes. Este lunes, la Unión Eléctrica (UNE) dijo que están paralizadas por avería o mantenimiento ocho de las 16 unidades de generación.

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Thalía Castillo, madre cubana residente en La Habana comentó a la agencia Reuters, mientras mecía a su bebé para que duerma en medio de otro apagón en Cuba, el agobio en sus vidas por una crisis a la que se suman carencias básicas como la del agua y eso que su familia sobrevive gracias a la ayuda que recibe de su abuela en el extranjero.

“Lo único que pedimos es agua, agua y electricidad, algo de lo que carecemos constantemente. Incluso cuando falla el SEN (Sistema Eléctrico Nacional) pasamos 24, 25, 26, 30 o 35 horas —horas que parecen interminables— y luego recibimos electricidad solo durante tres horas, dos, una o apenas unos minutos. Eso es todo lo que pedimos: poder seguir adelante, avanzar y evitar que se nos eche a perder la comida, porque es costosa”, explicó Castillo.

El más reciente colapso total de la red eléctrica en Cuba también impidió a muchos cubanos, fanáticos de la selección argentina de fútbol, ver su juego este sábado 11 de julio contra Suiza por el pase a semifinales en la Copa Mundial.

Sin embargo, gracias a una planta eléctrica de un vecino, el habanero Juan Pablo Plat logró reunir a algunos de los pobladores de su cuadra para ver, en medio de la calle ese juego, mientras el resto del barrio estaba totalmente apagado.

“Creo que llevamos casi 24 horas sin electricidad, así que fui a casa de un vecino —bueno, ellos tienen un generador—, conecté la televisión y los demás equipos, y luego vinieron los niños del barrio; simplemente pasamos el rato allí, como en una reunión”, comentó Plat a Reuters.