Sumario
- El costo económico por la catástrofe superará los 10,000 millones de dólares, en medio de una emergencia nacional que ha dejado miles de fallecidos y una extensa destrucción de infraestructura, estimó Verisk.
- El doble terremoto podría convertirse en uno de los desastres naturales más costosos en la historia reciente de Venezuela.
La firma de modelización de riesgos y catástrofes Verisk estimó este jueves que las pérdidas económicas provocadas por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio superarán los 10,000 millones de dólares, en medio de una emergencia nacional que ha dejado miles de fallecidos y una extensa destrucción de infraestructura.
Según la empresa, los dos fuertes sismos que impactaron el centro-norte del país tuvieron sus efectos más severos en la región metropolitana de Caracas y en el estado costero de La Guaira, dos de las zonas más densamente pobladas de Venezuela. Verisk calculó que alrededor de 1,400 edificios quedaron destruidos como consecuencia del desastre.
La evaluación de la compañía se produce mientras las autoridades venezolanas continúan atendiendo las secuelas de los terremotos y gestionan la respuesta a una crisis humanitaria que ha obligado al gobierno a declarar el estado de emergencia nacional.
Verisk advirtió que existe un grado de incertidumbre mayor de lo habitual al estimar las pérdidas aseguradas derivadas de este evento.
Entre los factores que complican la modelización de los daños, la empresa señaló las difíciles condiciones macroeconómicas del país, la elevada inflación, la baja penetración de los seguros y las complejidades del mercado vinculadas a las sanciones internacionales.
La compañía indicó que estos elementos dificultan determinar con precisión qué parte de las pérdidas económicas estará cubierta por seguros, en un contexto en el que gran parte de la población y de las propiedades afectadas carecen de una cobertura adecuada frente a desastres naturales.
Las estimaciones de Verisk sugieren que el doble terremoto podría convertirse en uno de los desastres naturales más costosos en la historia reciente de Venezuela, profundizando los desafíos económicos y sociales que ya enfrentaba el país.