Un grupo de 13 naciones americanas, encabezado por Estados Unidos, emitió un comunicado conjunto en el que denuncia los esfuerzos para derrocar al presidente boliviano Rodrigo Paz, a quien califican de “legítimamente y abrumadoramente electo”.
En la declaración conjunta de los miembros del Escudo de las Américas difundida el 5 de junio por el Departamento de Estado, Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago expresan su respaldo al gobierno democrático de Paz.
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El Presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, asegura que no renunciará ni negociará con vándalos
“Los países miembros del Escudo de las Américas denuncian los esfuerzos en curso para derrocar al gobierno legítimamente y abrumadoramente electo del presidente Rodrigo Paz en Bolivia. Nos mantenemos con el gobierno democrático de Paz mientras combate los intentos de arrastrar a Bolivia hacia atrás mediante esfuerzos cínicos para impedir la entrega de alimentos, medicinas y otros suministros vitales al pueblo boliviano a través de bloqueos de carreteras falsos”, indica la declaración.
El comunicado rechaza con dureza la “regla de la turba” como sustituto de la voluntad expresada en las urnas: “La regla de la turba no puede reemplazar la decisión que la mayoría de los bolivianos tomó en las urnas para pasar la página de dos décadas de gobiernos corruptos.”
Además, los países firmantes advierten sobre el turbio financiamiento de las protestas: “Aquellos que están financiando estas protestas con dinero sucio del narcotráfico y el crimen transnacional deben rendir cuentas. Aquellos que tienen quejas legítimas deben aprovechar la disposición del gobierno al diálogo y denunciar a quienes abusarían de sus causas para recuperar el poder.”
Este pronunciamiento conjunto se produce en medio de una fuerte crisis política en Bolivia, donde opositores al gobierno de Paz han mantenido bloqueos en varias carreteras, lo que el gobierno califica de “bloqueos artificiales” financiados por sectores vinculados al narcotráfico y al MAS para desestabilizar al actual presidente.