Comenzó este lunes ante un tribunal boliviano el juicio oral contra el expresidente Evo Morales Ayma por el delito de trata de personas agravada, en un proceso en el que también está involucrada Idelsa Pozo Saavedra, madre de la presunta víctima, una menor de edad.
Según la Fiscalía, Morales habría mantenido en 2015 una relación con Cindy Saraí V.P., quien entonces solo tendría alrededor de 15 años. Producto de esa relación habría nacido un niña en 2016. La madre de la joven habría facilitado el vínculo a cambio de ser beneficiada laboralmentel, un delito que contempla penas de entre 15 y 20 años de prisión.
El Ministerio Público boliviano contaría con más de 170 pruebas, entre documentos de viajes, el certificado de nacimiento donde figura Morales como padre, además de diversos testigos. La presunta víctima y su familia obtuvieron estatus de refugiadas en Argentina en 2025.
El juicio oral avanza en ausencia del exmandatario, quien se encuentra atrincherado en el Trópico de Cochabamba. Su abogado, Nelson Cox, confirmó la inasistencia y argumentó irregularidades en las notificaciones, falta de debido proceso y que el caso es “armado con fines políticos”.
La defensa sostiene que la propia Cindy Saraí ha negado en varios memoriales ser víctima de trata o abuso. Morales fue declarado en rebeldía en etapas previas, con orden de aprehensión y arraigo vigentes.
El presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Luis Esteban Ortiz, ratificó que se cumplieron todas las formalidades legales, incluidas las citaciones por edicto, y que el proceso se desarrolla de forma presencial y reservada.
Este caso ha profundizado la polarización en Bolivia. Sectores afines a Morales lo denuncian como una cacería política contra el expresidente de izquierda, mientras la la Fiscalía defiende su independencia y la protección de la víctima.
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