Un tribunal boliviano ordenó este lunes la detención del expresidente Evo Morales tras declararlo en desacato por no comparecer a una audiencia judicial en la ciudad de Tarija, donde enfrenta cargos por el delito de trata de menores.
La decisión fue emitida por el juez Carlos Oblitas, luego de que Morales no asistiera al inicio de la etapa final del proceso penal que investiga una relación del exmandatario con una adolescente de 15 años durante su gobierno, de la cual habría nacido un hijo.
“El acusado ha sido declarado en rebeldía”, informó el magistrado de la Corte Suprema Grover Mita, según reportes difundidos por medios bolivianos. La resolución incluye una orden de captura nacional y la prohibición de salida del país.
El equipo legal de Morales había anticipado la semana pasada que el exgobernante no acudiría a la audiencia al considerar el caso una “persecución política” y denunciar presuntas irregularidades en el proceso judicial. El Ministerio Público boliviano contaría con más de 170 pruebas en su contra.
Evo Morales, quien renunció a la presidencia en 2019 en medio de protestas, gobernó Bolivia desde 2006 como el primer presidente indígena del país. Desde hace meses permanece atrincherado en el Trópico de Cochabamba, uno de sus principales bastiones políticos y sindicales.
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