EEUU sanciona a altos funcionarios iraníes y redes financieras por la represión de protestas

En Bojnourd, en la provincia de Khorasan del Norte, se reportó una de las marchas más grandes durante las protestas en Irán

Sumario

  • “Estados Unidos respalda firmemente al pueblo iraní en su llamado a la libertad y la justicia”, afirmó Bessent en un comunicado.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció este jueves nuevas sanciones contra altos responsables de seguridad iraníes y contra redes financieras acusadas de facilitar el lavado de dinero del régimen, en respuesta a la “brutal represión” de las protestas pacíficas que sacuden Irán desde finales de diciembre.

“Estados Unidos respalda firmemente al pueblo iraní en su llamado a la libertad y la justicia”, afirmó Bessent en un comunicado.

“Por orden del presidente Donald Trump, el Departamento del Tesoro está sancionando a líderes iraníes clave involucrados en la brutal represión contra el pueblo iraní”, añadió, subrayando que Washington usará “todos los medios a su alcance” contra quienes estén detrás de la violación de derechos humanos.

Las sanciones, impuestas a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), apuntan tanto a funcionarios de las fuerzas de seguridad como a lo que el Tesoro describió como redes de “banca paralela” que permiten a la élite iraní mover y blanquear ingresos derivados del petróleo y los petroquímicos.

Funcionarios señalados por la represión

Entre los sancionados figura Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, a quien el Tesoro identificó como uno de los principales coordinadores de la respuesta del régimen a las protestas. Según Washington, Larijani “instó públicamente al uso de la fuerza” contra los manifestantes.

La OFAC también designó a comandantes regionales de las fuerzas de seguridad y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), a quienes responsabiliza de abusos graves, incluidos disparos con munición real contra civiles y ataques a hospitales donde se atendía a manifestantes heridos.

“Desde que comenzaron las protestas, las fuerzas de seguridad han privado al pueblo iraní de la vida y la libertad”, señaló el Tesoro, aludiendo a miles de muertos y heridos en distintas provincias del país.

Golpe a redes financieras y petroleras

Además de los funcionarios de seguridad, Estados Unidos sancionó a 18 personas y entidades vinculadas a redes clandestinas que operan para bancos iraníes sancionados, como Bank Melli y Shahr Bank. Según el Tesoro, estas estructuras han permitido procesar miles de millones de dólares en transacciones para la Compañía Nacional de Petróleo de Irán y otras entidades estatales.

"La red de banca paralela de Irán es el principal medio a través del cual Irán facilita decenas de miles de millones de dólares en comercio anual a través del sistema financiero internacional formal. En el corazón de este sistema se encuentra la empresa "rahbar", un tipo de sociedad fiduciaria establecida por varios bancos iraníes para gestionar las transacciones internacionales de sus clientes. Las empresas "rahbar" trabajan en estrecha colaboración con los clientes de los bancos iraníes en Irán para facilitar los pagos comerciales internacionales, apoyándose en una red de empresas fachada y casas de cambio en múltiples jurisdicciones", advierte el texto.

"Melli ha creado una extensa red de compañías de cobertura para enviar y recibir fondos fuera de Irán. Nikan Pezhvak Aria Kish Company (Nikan Pezhvak), con sede en Irán, lidera la red de rahbar de Bank Melli en Irán. Empire International Trading FZE (Empire International), con sede en los Emiratos Árabes Unidos, es la compañía de rahbar de Bank Melli en los Emiratos Árabes Unidos que gestiona divisas. Empire International ha proporcionado a sus clientes información sobre compañías de cobertura, lo que ha permitido obtener millones de dólares en ingresos en divisas", detallan.

La OFAC indica que "en lugar de beneficiar al pueblo iraní, que enfrenta una calamidad económica con inflación agobiante y enormes déficits, estos fondos se utilizan para financiar la represión interna y el apoyo a grupos terroristas en el extranjero”.

Las medidas se adoptaron en virtud de varias órdenes ejecutivas estadounidenses que apuntan a abusos de derechos humanos y a los sectores financiero, petrolero y petroquímico de Irán, en el marco de la política de “máxima presión” de Washington.

Las sanciones implican que todos los bienes e intereses de las personas y entidades designadas que se encuentren en Estados Unidos quedan bloqueados, y se prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con ellas sin autorización expresa. El Tesoro advirtió que el incumplimiento puede acarrear sanciones civiles o penales, incluso para actores extranjeros.

Las protestas en Irán, desencadenadas por el deterioro económico y demandas de mayores libertades, continúan pese a la represión. Organizaciones de derechos humanos han denunciado un alto número de víctimas.