A continuación, un editorial que refleja la opinión del Gobierno de Estados Unidos:
El fin de la Guerra Fría trajo consigo la tan anhelada reunificación de Europa Oriental y Occidental bajo la bandera de la libertad, pero también allanó el camino para que se arraigara una peligrosa ilusión, declaró el secretario de Estado Marco Rubio en un discurso ante la Conferencia de Seguridad de Múnich.
Se esperaba que “todas las naciones fueran ahora una democracia liberal. Que los lazos formados por el comercio, y solo por el comercio, reemplazarían la nacionalidad… Y que viviríamos en un mundo sin fronteras donde todos se convertirían en ciudadanos del mundo”, declaró el secretario Rubio.
“Esta fue una idea absurda que ignoró tanto la naturaleza humana como las lecciones de más de 5000 años de historia humana registrada”, afirmó.
Lee también Discurso del Secretario de Estado en la Conferencia de Seguridad de Múnich (VIDEO)“En este delirio, adoptamos una visión dogmática de comercio libre y sin restricciones, incluso mientras algunas naciones protegían sus economías y subsidiaban a sus empresas, para socavar sistemáticamente las nuestras, cerrando nuestras plantas, lo que resultó en la desindustrialización de gran parte de nuestras sociedades, el traslado de millones de empleos de clase media y trabajadora al extranjero y la entrega del control de nuestras cadenas de suministro críticas tanto a adversarios como a rivales”.
“Y en la búsqueda de un mundo sin fronteras, abrimos nuestras puertas a una ola de migración masiva sin precedentes que amenaza la cohesión de nuestras sociedades, la continuidad de nuestra cultura y el futuro de nuestros pueblos.”
“Cometimos estos errores juntos, y ahora juntos le debemos a nuestro pueblo afrontar esos hechos” y reconstruir, dijo el Secretario Rubio.
“Bajo la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos de América asumirá una vez más la tarea de renovación y restauración, impulsado por la visión de un futuro tan orgulloso, tan soberano y tan vital como el pasado de nuestra civilización. Y si bien estamos preparados, si es necesario, para hacerlo solos, es nuestra preferencia y nuestra esperanza hacerlo junto con ustedes, nuestros amigos aquí en Europa.”
Las raíces de Estados Unidos se remontan al continente europeo, señaló el Secretario Rubio.
“Somos parte de una sola civilización, la civilización occidental. Nos unen los lazos más profundos que las naciones podrían compartir, forjados por siglos de historia compartida, fe cristiana, cultura, herencia, idioma, ascendencia y los sacrificios que nuestros antepasados hicieron juntos por la civilización común de la que somos herederos.”
Una alianza exitosa debe comenzar con la defensa de este patrimonio común. Entonces, será posible “iniciar la labor de visualizar y dar forma a nuestro futuro económico y político”, dijo el Secretario Rubio.
“Juntos podemos reindustrializar nuestras economías y reconstruir nuestra capacidad para defender a nuestros pueblos.”
“Pero también debemos lograr el control de nuestras fronteras nacionales”, lo cual “es un acto fundamental de soberanía nacional.”
“Y finalmente, ya no podemos anteponer el llamado orden global a los intereses vitales de nuestros pueblos y nuestras naciones. No necesitamos abandonar el sistema de cooperación internacional”, pero debe ser reformado.
“Queremos aliados que puedan defenderse para que ningún adversario se vea tentado a poner a prueba nuestra fuerza colectiva”, declaró el Secretario Rubio.
“Actuando juntos de esta manera, no solo ayudaremos a recuperar una política exterior sensata. Nos devolverá una clara identidad… Y, al hacerlo, reprenderá y disuadirá las fuerzas de destrucción de la civilización que hoy amenazan tanto a Estados Unidos como a Europa”.
“Deberíamos estar orgullosos de lo que logramos juntos en el siglo pasado”, declaró el Secretario Rubio, “pero ahora debemos afrontar y aprovechar las oportunidades de uno nuevo”.