A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:
La responsabilidad primordial de las naciones es garantizar que la inteligencia artificial o la superinteligencia beneficien a nuestros ciudadanos y salvaguarden su libertad y su modo de vida, subrayó Michael Kratsios, asistente del presidente de Estados Unidos y director de la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca.
Al intervenir ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, afirmó: "La frontera de la inteligencia avanza rápidamente. Eso no es motivo para detener su desarrollo ulterior ni para restringirla mediante nuevas estructuras de gobernanza global".
"Como líder mundial en superinteligencia de vanguardia, Estados Unidos ha tomado medidas para asegurar que podamos seguir impulsando ese avance de manera segura y responsable", señaló el Sr. Kratsios.
"Hemos colaborado con laboratorios de vanguardia en las pruebas y la evaluación de las capacidades de nuevos modelos, hemos establecido centros de coordinación de ciberseguridad para mitigar vulnerabilidades y hemos aclarado las herramientas legales existentes para abordar los usos perjudiciales de la superinteligencia".
En el ámbito internacional, Estados Unidos apuesta por la diplomacia y el diálogo sobre las tecnologías emergentes. Sin embargo, advirtió el Sr. Kratsios, "no se puede permitir que el diálogo internacional derive hacia una gobernanza global". Tal como declaró el presidente Donald Trump ante la Asamblea General: "Estados Unidos rechaza totalmente cualquier intento de establecer un esquema globalista de control para la superinteligencia".
Solo mediante una infraestructura abierta y soberana y una capacidad nacional propia podrá el mundo aprovechar el potencial de esta tecnología, afirmó el Sr. Kratsios. "Los esfuerzos internacionales de Estados Unidos buscan desarrollar esa capacidad compartiendo nuestra tecnología y proporcionando las herramientas necesarias para su adopción".
Estados Unidos desea que sus aliados y socios compartan los beneficios de esta revolución tecnológica. Ese es el propósito del Programa de Exportaciones.
"Estados Unidos es la única superpotencia tecnológica dispuesta y capaz de empoderar verdaderamente a las naciones asociadas en su búsqueda de una capacidad soberana de superinteligencia", afirmó el Sr. Kratsios.
"Las empresas estadounidenses trabajarán con ustedes para construir una infraestructura segura y de primer nivel, y les ayudarán a implementar las aplicaciones y desarrollar la capacidad necesaria para servir a sus pueblos".
"No se puede gobernar una tecnología que no se comprende", advirtió el Sr. Kratsios. El Consejo de Seguridad de la ONU "debería centrarse en compartir las mejores prácticas para desarrollar capacidades internas, no en establecer un régimen regulador mundial. Es mediante una política de innovación sin necesidad de permisos, una búsqueda incansable de la frontera tecnológica y un optimismo sobre el futuro de la tecnología como Estados Unidos construyó el mayor ecosistema de innovación que la humanidad haya conocido jamás".
"Durante 250 años, el carácter estadounidense ha buscado un equilibrio virtuoso entre innovación y seguridad, independencia y protección. La superinteligencia es el más reciente de esa larga serie de desafíos y oportunidades. Al servicio de la humanidad, puede convertirse en el mayor motor de crecimiento y prosperidad de la historia", dijo el Sr. Kratsios.
"Un futuro próspero no se garantizará mediante un regulador mundial. Se garantizará gracias a naciones soberanas que adopten la superinteligencia, empresas responsables que la desarrollen y personas libres que se nieguen a dejarse gobernar por el miedo", concluyó el funcionario.