A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:
Hace cinco años, por estas fechas, miles de cubanos llenaron las calles de la isla y exigieron su libertad. Pasaban hambre, estaban cansados, sufrían años de apagones y estaban hartos de un régimen que acumula miles de millones mientras su pueblo padece hambre, señaló el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, en un discurso ante la Asamblea General de la ONU.
Pero en lugar de escuchar los clamores de su pueblo, el régimen comunista cubano optó por encarcelar a 800 de sus ciudadanos.
Entre ellos se encuentra Fernando Almenares Rivera, un rapero condenado en enero de 2026 a cinco años de prisión por exhibir públicamente pancartas con consignas críticas hacia quienes ostentan el poder en La Habana, incluida la frase "Cuba primero en las calles por los derechos humanos".
Maykel Castillo Pérez es un músico cubano y prisionero de conciencia que ha sufrido constante acoso y detenciones arbitrarias. En junio de 2022, fue condenado a nueve años de prisión.
Duannis Dabel León Taboada, un joven poeta, fue condenado por sedición en mayo de 2022 a 14 años en una prisión de máxima seguridad.
Los hermanos Jorge Martín y Nadir Martín Perdomo fueron condenados en febrero de 2022 a 6 y 8 años de prisión, respectivamente, por exigir sus libertades durante las protestas de julio de 2021.
Estos disidentes no estaban armados. No fueron violentos. Escribían poesía y música, señaló el embajador Waltz. Y por ello, el régimen los golpeó, los detuvo e intentó quebrantarlos. Durante 67 años, el régimen cubano se ha enriquecido a sí mismo y a sus élites gobernantes, mientras maltrata a su pueblo, asfixia la empresa privada, criminaliza la disidencia y se aferra a un modelo económico comunista fracasado.
No es de extrañar que casi dos millones de cubanos hayan arriesgado sus vidas para huir, señaló el embajador Waltz. «¿Y adónde huyeron? A menudo van a Estados Unidos. Hoy contamos con tres millones de cubanoestadounidenses que prosperan con orgullo como emprendedores, empresarios, abogados, médicos y miembros activos de sus comunidades; incluso nuestro propio secretario de Estado, Marco Rubio, un cubanoestadounidense que ha ascendido en nuestra sociedad hasta representar a Estados Unidos en el escenario mundial».
«El mundo no debe ayudar al régimen cubano a ocultar su incompetencia, su malicia, su corrupción y su codicia», declaró el embajador Waltz. «Debemos ayudar al pueblo cubano a liberarse y a alcanzar las libertades con las que ha soñado durante tanto tiempo».
«Yo apoyo al pueblo cubano», declaró el embajador Waltz. «El presidente Trump apoya al pueblo cubano. El secretario Marco Rubio, orgulloso cubanoestadounidense, apoya al pueblo cubano. Exigimos al régimen que libere a los presos políticos, permita una verdadera libertad económica y otorgue al pueblo cubano los mismos derechos que [las Naciones Unidas] dicen defender».