Sumario
- Activistas e influencers cristianos denunciaron nuevas acciones de hostigamiento policial contra varios integrantes de Fuera de la Caja.
- Entre los afectados figuran Anthony Martínez, llevado al técnico de Guanajay y Karel Hernández, citado en la estación de Aguilera, en 10 de Octubre.
- Según testigos, familiares y miembros de sus comunidades quedaron retenidos y sin contacto con ellos dentro de las unidades policiales, mientras allegados mantienen la vigilancia a la espera de información.
Activistas e influencers cristianos denunciaron nuevas acciones de hostigamiento policial contra varios integrantes de Fuera de la Caja, entre ellos Anthony Martínez y Karel Hernández, quienes permanecían incomunicados este viernes 6 de noviembre después de acudir a sendas citaciones policiales en Guanajay y La Habana.
Según relató a Martí Noticias el influencer cristiano David Espinosa, Martínez fue citado desde el jueves en la unidad policial conocida como el Técnico de Guanajay, a pesar de que reside en San Antonio de los Baños, una localidad distante de ese lugar. Varios miembros de su comunidad cristiana y otras personas cercanas acudieron para acompañarlo y permanecieron inicialmente en las afueras de la instalación.
Horas después, recibieron información de que las personas que esperaban en el exterior también habían sido llevadas al interior de la unidad policial. Desde entonces, sus familiares y allegados no han podido comunicarse por teléfono con ninguna de ellas.
Espinosa también informó que otro grupo permanece desde las 9:00 de la mañana frente a la estación policial de Aguilera, en el municipio habanero de Diez de Octubre, donde fue citado Karel Hernández, integrante de Fuera de la Caja. La madre del joven logró entregarle alimentos.
Asimismo, Amílcar, padre de Betty y Abel, otros dos integrantes del grupo, fue llamado a entrar en la unidad policial mientras los familiares y allegados esperaban noticias en el exterior.
En el caso de Martínez, su esposa recibió una llamada en la que le comunicaron que las autoridades le habían impuesto un acta de advertencia por supuesta desobediencia. También le indicaron que debía presentarse acompañada de un abogado, pero explicó que no podía hacerlo porque se encontraba sola en casa al cuidado de sus hijas enfermas.
Hasta el momento, los familiares y allegados desconocen la situación de las personas que permanecen dentro de ambas unidades policiales. Algunos continúan esperando en el exterior, sin que hayan podido establecer comunicación con ellas.