Sumario
- La crisis energética que golpea a Cuba ha desencadenado este fin de semana protestas espontáneas en diversas localidades, desde Centro Habana hasta Santiago de Cuba.
Este fin de semana, la crisis energética que atraviesa Cuba detonó una serie de protestas espontáneas en el barrio Cayo Hueso de Centro Habana y Mulgoba, en el municipio Boyeros y en la capital santiaguera, según pudo confirmar Martí Noticias.
Vecinos de esas localidades salieron a las calles, tocando calderos, tras sufrir 23 horas continuas de apagón, en una clara muestra de agotamiento ciudadano frente a la escasez de servicios básicos.
Los manifestantes exigieron "¡Corriente y comida!" al tiempo que hacían sonar cacerolas y otros artefactos metálicos.
“Llevábamos dos días sin corriente. Desde el viernes, no nos la habían puesto y la gente se tiró para la calle, con los calderos gritando que pusieran la luz. ¡Todo Mulgova! La vinieron a poner como a las dos y pico o tres y pico de la mañana.La policía no vino, por lo menos para mi zona. No sé si para allá abajo, para la otra parte si habrá venido la policía”, dijo Yurisleydi Columbie Paterson desde Mulgova, mientras Emilio Gottardi, residente en San Rafael entre Espada y Hospital relató:
“La gente salieron para la calle aquí en el barrio mío, Cayo Hueso. Estaban protestando. Había muchas horas sin corriente aquí en La Habana [Centro Habana]. Enseguida llegó el del Poder Popular, el Partido, las Brigadas de Respuesta Rápida y lo que hicieron fue poner a los quince minutos la corriente, como a las nueve de la noche y a las cuatro de la mañana la quitaron otra vez”.
Estas manifestaciones ocurren en el marco de una inestabilidad récord del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) cubano. La Empresa Eléctrica de La Habana y la Unión Eléctrica (UNE) se han visto obligadas a implementar cortes de emergencia, con déficits de generación que en muchos momentos han superado los 2,000 MW a nivel nacional.
En Santiago de Cuba, en los repartos El Salao y Micro 3 en medio de la profunda y asfixiante oscuridad, el descontento popular se hizo patente evidenciando una crisis que se ha vuelto insostenible.
“Eso fue público, eso se escuchó en todo el barrio. Le digo, yo no fui, solo escuché, pero yo no vi las autoridades que vinieron. Yo no las vi hasta ahora”, precisó una moradora de Micro 3, donde, asegura que muchos edificios no tenían fluido eléctrico por más de dos días.
“Está complicada la situación, indicó, pidiendo no ser identificada. “Una cosa es confirmar que se sintió o decirlo en Facebook y otra cosa es hacer una declaración a la prensa”.
El periodista residente en Estados Unidos Yosmany Mayeta publicó en Facebook videos enviados desde los lugares de los hechos, en los que se escuchan a los manifestantes gritar "Corriente" con los sonidos de las cazuelas de fondo.
La falta de combustible, sumada a las averías y al mantenimiento deficiente de las termoeléctricas, mantiene a amplias zonas del país, en apagón, sin agua ni gas por periodos prolongados.
Los materiales audiovisuales publicados en las redes sociales constatan la realidad de los cacerolazos, donde ya las autoridades apenas se atreven a intervenir.
La respuesta de las autoridades ante el estallido popular ha sido inmediata, aunque la situación sigue siendo tensa. En varias de las áreas donde se reportaron protestas, se ha registrado una fuerte presencia policial para intentar disolver los tumultos y despejar las vías. Sin embargo, la presión social no ha logrado la restitución del servicio.