Sumario
- Este jueves se realizó el primer vuelo comercial directo Miami-Caracas en casi siete años, marcando la reanudación de conexiones aéreas entre EE.UU. y Venezuela.
- El representante venezolano en EEUU, Félix Plasencia, pidió la eliminación total de sanciones, señalando que las licencias otorgadas por Washington son insuficientes.
- Las sanciones estadounidenses, endurecidas en el 2015 y ampliadas en el 2017 y 2019, afectan sectores clave como el financiero y petrolero; su levantamiento sigue condicionado a avances democráticos verificables en Venezuela.
Este jueves despegó desde Miami el primer vuelo comercial directo hacia Caracas en casi siete años, marcando un hito en el reinicio de las conexiones aéreas entre Estados Unidos y Venezuela.
En medio de esta reanudación histórica, el representante diplomático venezolano en Estados Unidos, Félix Plasencia, lanzó una exigencia política directa: la eliminación de las sanciones.
“Yo siempre digo que la mejor manera de avanzar en una relación estructurada es eliminar las sanciones, esas sanciones hacen un gran daño al país”, expresó Plasencia.
El llamado ocurre en un contexto de reapertura bilateral. Tras cambios políticos recientes en Venezuela, Washington ha flexibilizado algunas sanciones mediante la emisión de licencias que permiten operaciones en sectores estratégicos como hidrocarburos, minería y el sistema financiero público.
Este alivio ha facilitado la firma de acuerdos con empresas energéticas y el restablecimiento de vínculos con organismos internacionales, incluyendo el Fondo Monetario Internacional, luego de un periodo de aislamiento. Sin embargo, desde Caracas insisten en que estas medidas no son suficientes.
“Las licencias ayudan, pero las sanciones deben ser eliminadas”, reiteró el representante venezolano.
Las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela se endurecieron en el 2015, cuando Washington penalizó a funcionarios por denuncias de violaciones de derechos humanos. En el 2017 se ampliaron al sistema financiero, restringiendo el acceso a los mercados, y en el 2019 alcanzaron el sector petrolero, eje de la economía venezolana, como parte de una estrategia de presión política.
Plasencia aseguró además que mantiene contactos con autoridades estadounidenses y abogó por el diálogo entre ambos gobiernos, en línea con las instrucciones del presidente Donald Trump.
Por ahora, Washington mantiene su postura: el levantamiento de sanciones está condicionado a avances concretos en democracia, incluyendo elecciones verificables y garantías para la oposición. Mientras tanto, el alivio sigue siendo parcial, y cualquier cambio dependerá de la evolución política dentro de Venezuela.