Sumario
- El arresto del trabajador por cuenta propia Erick Alain Chang Padrón, apenas días después de su liberación sin cargos, ha reavivado las denuncias sobre el uso de figuras penales para silenciar la disidencia en Cuba.
- La esposa del detenido, Susana Romero, dijo a Martí Noticias que la Seguridad del Estado actuó implacablemente debido a la firmeza de Chang Padrón: “Están encarnados porque él dijo que no iba a cambiar su forma de pensar. Le dijeron que no podía seguir publicando, y él publicó”.
El trabajador por cuenta propia Erick Alain Chang Padrón, de 51 años, se encuentra recluido en el temido centro de procesamiento penal de Villa Marista, cuartel general de la policía política en La Habana.
Su arresto se produjo apenas tres días después de haber sido liberado sin cargos, tras negarse a acatar las órdenes de los agentes de suspender sus publicaciones en redes sociales.
La esposa del detenido, Susana Romero, dijo a Martí Noticias que la Seguridad del Estado actuó implacablemente debido a la firmeza de Chang Padrón: “Están encarnados porque él dijo que no iba a cambiar su forma de pensar. Le dijeron que no podía seguir publicando, y él publicó”.
Todo comenzó el 17 de mayo cuando fue interceptado en la puerta de su domicilio en el municipio del Cerro. El motivo fueron sus videos y publicaciones en Facebook donde cuestionó duramente la gestión del presidente Miguel Díaz-Canel, según el relato de entonces del cuentapropista a nuestro medio.
Erick Alain Chang Padrón
En sus mensajes, el hombre denunció la severa escasez de alimentos, los apagones, el colapso de los servicios comunales y la precaria situación económica que afecta a los sectores más vulnerables de la isla.
Tras su primera liberación el lunes 18, Chang Padrón continuó expresando su descontento. En respuesta, las autoridades se presentaron directamente en su lugar de trabajo el jueves 21 para llevárselo detenido. Su esposa no fue notificada de su paradero sino hasta la tarde de ese mismo día.
Chang, un padre de ocho hijos que se gana la vida como albañil y plomero, está acusado, presuntamente, por “desacato a la autoridad”, un delito que aplica a cualquier persona que amenace, insulte, calumnie, difame, ofenda o ultraje en su dignidad o decoro a una autoridad, funcionario público o a sus agentes, tanto de palabra como por escrito.
Puede conllevar penas de privación de libertad que van desde seis meses hasta un año, o multas, dependiendo de la gravedad de la ofensa, pero si el desacato se comete contra figuras de mayor jerarquía dentro del Estado, como el Presidente u otros altos cargos, las penas de cárcel son más severas.
De acuerdo con Romero, la Fiscalía ya ha ordenado prisión provisional para su esposo, quien se encuentra a la espera de ser trasladado a un penal.
Este miércoles, Chang tuvo su visita de aseo en Villa Marista: “Fui a llevarle el aseo y no me dejaron darle ni agua. La visita fue diez minutos, con el de Seguridad del Estado sentado en el medio de los dos”.
El caso de Erick Alain Chang Padrón se suma a una larga lista de detenciones por motivos políticos en Cuba. Organizaciones internacionales de derechos humanos, incluyendo Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han advertido reiteradamente sobre el uso arbitrario de estas figuras penales.
Ambas entidades han señalado que el gobierno cubano utiliza estos delitos de forma recurrente para penalizar la disidencia pacífica, reprimir el activismo ciudadano y coartar el ejercicio legítimo de la libertad de expresión.