Sumario
- La historiadora cubana Alina Bárbara López Hernández continúa bajo la prohibición de viajar, pero a pesar de la presión política, sigue liderando en LASA el debate académico sobre la realidad cubana desde la isla, sorteando censura, vigilancia y campañas de difamación.
La académica Alina Bárbara López Hernández fue impedida de asistir al Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA), entidad en que se desempeña como copresidenta del Comité Ejecutivo de la Sección Cuba desde hace un año.
“Las autoridades cubanas no solo no me permiten salir, sino que tienen engavetado mi proceso legal y el de Jenny [Pantoja] para no tener el costo político de un juicio por el cual yo tenga que ir a prisión, porque yo no voy a aceptar trabajo correccional sin internamiento. Yo voy a prisión y ellos lo saben que no voy a ceder en eso por una cuestión de ética, de convicción, de conciencia”, puntualizó la historiadora en conversación con Martí Noticias.
“El proceso penal contra las intelectuales Alina Bárbara López Hernández y Jenny Pantoja Torres se encuentra en una fase de incertidumbre tras la anulación de su juicio, programado para el 30 de enero de 2026 en el Tribunal Municipal de Matanzas.
Ambas son acusadas de presuntos delitos de atentado, desobediencia y desacato. Estas acusaciones se derivan de un incidente ocurrido el 18 de junio de 2024, cuando fueron detenidas violentamente por agentes de la Seguridad del Estado mientras intentaban viajar a La Habana para una protesta pacífica.
“No lo han vuelto a convocar más, pero al mismo tiempo mantienen todas las medidas accesorias, cautelares, de reclusión domiciliaria, de regulación”.
Las acusadas han calificado el proceso como una "farsa judicial" y un expediente fabricado por la policía política para limitar su libertad de movimiento y silenciar su activismo.
Como intelectual disidente, la académica matancera sufre limitaciones para viajar al exterior, clonación de sus dispositivos móviles, arrestos arbitrarios y campañas de difamación por parte del régimen.
“Fueron otros académicos cubanos desde aquí, de diferentes instituciones, algunos retirados y yo no pude salir. Eso da un mensaje muy claro de los tiempos que corren. Es la primera vez que una copresidenta de la sección, residente en Cuba, una intelectual, es reprimida por el Estado cubano e impedida de viajar a cualquier lugar del mundo”, recalcó.
López Hernández enfrenta el gran desafío de liderar el intercambio académico desde la isla. Su gestión exige navegar en debates complejos sobre la realidad cubana, equilibrando el rigor académico con la ineludible dimensión política, todo ello sorteando el constante hostigamiento del gobierno y la censura dentro de su propio país.
“Los desafíos han sido enormes. No puedo dar interioridades porque es una sección que tiene sus propias normas, pero lo que sí está claro es que ha habido debates, siempre respetuosos, respecto a la situación de Cuba, cómo hay que acercarse a Cuba para un estudio desde la academia, si hay que privarse de la dimensión política de análisis o no, ¿qué tener en cuenta?”, precisó.
“O sea, han sido debates muy diversos, pero que se han podido desarrollar con respeto dentro de la junta directiva de la sección Cuba de LASA, ese intercambio se ha podido desarrollar aún con opiniones diferentes”, concluyó la intelectual.