Efectos del conflicto de Irán en los precios del petróleo y la economía

Por el Estrecho de Ormuz pasa alrededor del 20% del petróleo que se comercia por vía marítima.

Sumario

  • Cerca de 200 buques, muchos de ellos petroleros y tanqueros de gas licuado, se han quedado inmovilizados a ambos lados de Ormuz, y grandes navieras han suspendido sus escalas en el Golfo por el alto riesgo y los costos de los seguros.

El conflicto en Irán está impactando la distribución y los precios del petróleo a nivel mundial. Cerca de 200 buques, muchos de ellos petroleros y tanqueros de gas licuado, se han quedado inmovilizados a ambos lados de Ormuz, y grandes navieras han suspendido sus escalas en el Golfo por el alto riesgo y los costos de los seguros.

Aunque no hay un cierre oficial del Estrecho, Irán ha emitido mensajes de radio de la Guardia Revolucionaria diciendo que “no se permite el paso” de los buques.

La agencia Reuters informó este domingo sobre tres petroleros dañados en el Golfo por varios ataques con drones, proyectiles o explosiones en los que al menos un tripulante murió y otros resultaron heridos.

Por qué el Estrecho de Ormuz es tan crítico

Por el Estrecho de Ormuz pasa alrededor del 20% del petróleo que se comercia por vía marítima y una importante gran parte del gas natural licuado, sobre todo de Catar.

Ese volumen incluye exportaciones de Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait, Irak, Catar e Irán. Se trata de la “vía principal” de la energía hacia Asia, Europa y, en menor medida, América.

Los países que más dependen de este flujo son Japón y Filipinas (casi 90% de su petróleo viene de esa región), y también China e India, con cerca del 45% de sus importaciones.

Impacto inmediato en la economía

El primer gran impacto es en el precio del petróleo. Los dos índices de referencia de los precios del crudo en el mundo, el Brent y WTI, han subido entre un 8 y 10% en tan solo unas horas. El Brent ha pasado de unos 72 ó 73 dólares a más de 79 y 82 dólares por barril.

La gasolina y el diésel están sufriendo subidas rápidas. Los consumidores sentirán en sus bolsillos los nuevos precios en el surtidor, especialmente en Europa y Asia, mientras que en EEUU el impacto podría suavizarse por el uso de las reservas estratégicas, el aumento de la producción nacional y el abastecimiento de otros países (como Brasil y algunos de África), aunque esto no las elimina.

La subida del precio del petróleo eleva el costo de vida en general. Habrá posibles efectos en la inflación, ya que al encarecerse la energía, también aumentarán los precios del transporte de mercancías, la producción agrícola (fertilizantes, maquinaria) y la cadena logística, lo que se traduce en supermercados más caros, desde los productos frescos hasta los enlatados y congelados. Todo esto reaviva las presiones inflacionarias.

Si se prolonga el conflicto, los precios más altos reducirán el presupuesto familiar, por lo que las familias terminarían recortando sus actividades de ocio, compra de ropa, gastos de restauración y otros.

Las bolsas reaccionaron con altibajos; subieron las acciones de las petroleras, las empresas de defensa y los activos seguros, como el oro y otros instrumentos donde los inversores buscan evitar cualquier riesgo.

Deuda y tipos: si la inflación repunta, los bancos centrales tendrán menos margen para bajar los tipos de interés.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el domingo que el conflicto podría durar unas cuatro semanas. Sin embargo, en un escenario tan volátil como el del Golfo Pérsico, reina una gran incertidumbre.