El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participó el domingo en la ceremonia de premiación de la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde entregó el trofeo de campeón a la selección de España tras su victoria por 1-0 sobre Argentina en tiempo extra, y aprovechó la ocasión para destacar el crecimiento del fútbol en Estados Unidos y el alcance global de este deporte.
Trump ingresó al terreno de juego acompañado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para encabezar la entrega de medallas y del trofeo.
En la ceremonia también participaron el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuyos países, junto con Estados Unidos, fueron sedes del torneo.
El mandatario estadounidense estrechó la mano de los jugadores españoles y argentinos antes de felicitar al capitán de España, Rodri, por la conquista del título.
España se proclamó campeón del mundo al derrotar 1-0 a Argentina en la prórroga, gracias a un gol en el minuto 106, para conquistar su segundo campeonato mundial. Además del trofeo, el equipo español obtuvo un premio de 51 millones de dólares, mientras que el subcampeón recibió 34 millones.
Antes de asistir al encuentro, Trump evitó pronunciarse sobre un favorito para la final, aunque reconoció que sería difícil apostar en contra del astro argentino Lionel Messi.
“No voy a tomar partido; simplemente creo que es muy difícil apostar en contra de Messi”, declaró.
También afirmó que siempre ha admirado tanto a Messi como al portugués Cristiano Ronaldo. “Siempre me ha gustado Ronaldo, siempre me ha gustado Messi. Conocí a Messi hace poco… Tienen una vida bastante buena. De hecho, creo que tienen una vida muy buena, mucho más fácil que la mía. Me gustaría cambiar de vida durante un mes más o menos”, comentó.
El mandatario también destacó el papel del deporte como un elemento de cohesión social. “Es universal… Es un microcosmos de la vida. Se gana, se pierde, pero con el deporte se ve todo en un lapso de dos horas”, afirmó.
Durante una recepción organizada por la FIFA el viernes en la Torre Trump, en Nueva York, el presidente sostuvo que el torneo había contribuido a consolidar el interés por el fútbol en el país. “Resultó que éramos un país futbolero, y creo que seguirá siéndolo. Esto realmente ha unido al mundo”, expresó.
Trump llegó al estadio a bordo del helicóptero presidencial Marine One para asistir al partido decisivo del campeonato, cuya ceremonia de premiación cerró el mayor torneo de fútbol organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México.
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