El secretario de Estado, Marco Rubio, avirtió este lunes que “los golpes más duros" para Irán "aún están por venir” mientras continúa la operación contra Teherán hasta lograr destruir sus capacidades navales y de misiles.
"No voy a revelar los detalles de nuestros esfuerzos tácticos, pero los golpes más duros aún están por venir del ejército estadounidense. La siguiente fase será aún más severa para Irán que la actual”, dijo.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que "haremos esto mientras sea necesario para lograrlos (los objetivos), y los lograremos. El mundo será un lugar más seguro cuando terminemos esta operación”.
Rubio argumentó además que la acción militar era inevitable para evitar que Irán consolidara un arsenal que, en su opinión, habría alterado el equilibrio global en el corto plazo. "El propósito de la Operación Furia Épica es destruir la capacidad de misiles de Irán", comentó.
“Pase lo que pase, esta operación era necesaria en última instancia... Esta operación era necesaria porque Irán, en aproximadamente un año o año y medio, cruzaría la línea de inmunidad”, explicó.
Según el secretario de Estado, ese punto implicaría que Teherán contara con “tantos misiles de corto alcance y tantos drones que nadie podría hacer nada al respecto porque podrían tener al mundo entero como rehén”.
“Miren el daño que están causando ahora. Y este es un Irán debilitado… imagínense dentro de un año. Eso tenía que suceder. (…) Esto tenía que suceder, pasara lo que pasara”.
El secretario de Estado definió al recién eliminado líder supremo, el ayatolá Alí Jameneil, como "un clérigo radical.
"Todo ese régimen está liderado por clérigos radicales que toman decisiones basándose en su visión teológica, que es apocalíptica. Eso debe tomarse en serio".
"Nos encantaría que existiera un Irán sin clérigos radicales. Si hay algo que podamos hacer para ayudar al pueblo iraní en el futuro, estaríamos abiertos a ello, pero nuestro objetivo es la destrucción de la capacidad de misiles balísticos de Irán", agregó.
Asuimismo, aclaró que "al presidente Trump le encantaría que el pueblo de Irán aprovechara esta oportunidad para levantarse y eliminar a estos líderes, pero el objetivo de esta misión es asegurarse de que Irán no tenga armas nucleares que puedan amenazarnos a nosotros y a nuestros aliados en la región".
Rubio también argumentó que el presidente Donald Trump no requería la aprobación del Congreso para ordenar ataques militares contra Irán, y aseguró que la administración actuó conforme a la ley al notificar a los líderes legislativos tras el inicio de las hostilidades.
Al ser consultado por periodistas en el Capitolio sobre si el mandatario debía haber buscado el aval del Congreso antes de lanzar la ofensiva, Rubio respondió tajantemente: “No”.
“Notificamos al Congreso. Notificamos al Grupo de los Ocho. Notificamos a los líderes del Congreso. No hay ninguna ley que nos obligue a hacerlo”, declaró. Según explicó, la normativa federal exige informar dentro de las 48 horas posteriores al inicio de las hostilidades, requisito que —dijo— fue cumplido.
“Hemos cumplido con la ley al 100% y vamos a seguir cumpliéndola”, añadió.
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