El preso político y miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), Roilán Álvarez Rensoler, se encuentra hospitalizado tras más de 30 días en huelga de hambre, informó su abogado a la familia este martes.
Su hermana, Arianna Álvarez y otros familiares, se dirigieron este martes a la unidad de operaciones policiales conocida como "Pedernales" para exigir información sobre su estado de salud y la ubicación exacta del centro médico donde fue trasladado.
Álvarez declaró a Martí Noticias que no han tenido acceso directo a su hermano desde hace 8 días.
“La última vez que yo lo vi fue cuando hice las denuncias porque lo encontré en condiciones pésimas. Desde ese entonces no nos dejaron verlo más. Llamábamos al abogado, al instructor del caso, y nadie nos daba respuesta. Hoy decidimos ir hasta la unidad en Holguín y plantarnos allí hasta saber qué está pasando con él”.
Rensoler, natural del municipio Mella en Santiago de Cuba, fue arrestado el pasado 30 de enero junto a los activistas Dariel Calderín Rensoler, Jorge Luis Hernández Haber y Jordán Méndez Martínez, siendo responsabilizados por las autoridades de realizar diversas acciones de protesta en la provincia de Holguín, tales como la pintada de carteles con consignas antigubernamentales en las localidades de Marcané, Cueto y Alto Cedro, así como de causar daños a una valla publicitaria con la imagen de Fidel Castro ubicada en Birán.
El activista inició la huelga de hambre en la unidad de detención "Todo el mundo canta", en Pedernales, para exigir su libertad inmediata. Según denuncias de la familia, oficiales del centro intentaron que sus hermanas lo convencieran de abandonar la protesta mediante el ofrecimiento de comida.
El pasado viernes, Arianna y otros familiares fueron detenidos tras manifestarse en la ciudad de Holguín para pedir la libertad del joven. Durante la protesta, un oficial de la Seguridad del Estado les arrebató una sábana con la frase "Libertad para Roilán" escrita con carbón.
Posteriormente, cuando intentaban regresar a su residencia en Santiago de Cuba, fueron interceptados en el punto de control conocido como "Caballería", donde permanecieron bajo arresto por varias horas antes de ser liberados.
En los últimos meses, ha habido un aumento de grafitis y letreros en las calles que exigen "Libertad" y claman "Abajo la dictadura". Estos mensajes, que a menudo incluyen críticas directas a Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro, son el reflejo de un descontento popular que se agrava cada día.
Aunque no hay una cuenta oficial pública de "personas juzgadas solo por carteles", reportes de grupos de la sociedad civil y la prensa independiente indican que es una de las causas frecuentes de detención y que las condenas pueden oscilar entre 5 y 10 años de prisión bajo el nuevo Código Penal.
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