Enlaces de accesibilidad

“Poner de rodillas a Estados Unidos”: la misión de Ana Belén Montes

Ana Belén Montes. (Foto FBI)
Ana Belén Montes. (Foto FBI)

Sumario

  • Ana Belén Montes fue una de las espías más peligrosas infiltradas por Cuba en el Pentágono. La información clasificada que proporcionó benefició a La Habana y a otros adversarios de EEEU.
  • Montes fue reclutada en 1984, entrenada en Cuba, y logró acceder a altos niveles de información clasificada en la DIA.
  • El FBI la vigiló durante años y la arrestó el 21 de septiembre de 2001, poco después de los atentados del 9/11; 25 años después, el espionaje vinculado a Cuba sigue siendo una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Getting your Trinity Audio player ready...

Cuando el 9 de mayo de 2001, en la Universidad de Teherán y durante una visita oficial de Fidel Castro a Irán, el dictador cubano aseguró: “El régimen norteamericano es débil y nosotros lo vemos de cerca. Puedo asegurarles que no tenemos miedo a ese país […] Los pueblos y los gobiernos de Cuba y de Irán pueden poner de rodillas a Estados Unidos”, lo hacía con la certeza de que su agente, Ana Belén Montes, estaba infiltrada en el Pentágono y facilitaba información de inteligencia militar a La Habana, que luego era vendida a los enemigos de Estados Unidos, entre ellos la República Islámica de Irán.

Visita de Fidel Castro a Irán, en mayo de 2001.
Visita de Fidel Castro a Irán, en mayo de 2001.

Cuantro meses después, el 11 de septiembre, sucedieron los ataques terroristas, con aviones secuestrados, a las torres gemelas en Nueva York, el Pentágono y el fallido avión que cayó en los campos de Pensilvania.

En ese momento, Ana Belén Montes ya se encontraba bajo vigilancia por parte del FBI, y 10 días después, el 21 de septiembre de 2001, hace 25 años, fue arrestada. La espía estaba lista para pasar información de inteligencia militar sobre los pasos que tomaría Estados Unidos ante el ataque terrorista.

El 7 de enero del 2023, Montes fue excarcelada y se encuentra actualmente en Puerto Rico, bajo vigilancia durante cinco años y con prohibiciones de establecer contacto con agentes extranjeros.

Enemiga ideológica de EEUU, sin importar las consecuencias

Montes había sido reclutada en 1984 por la también agente Marta Velázquez, quien facilitó el contacto con los agentes de inteligencia cubanos. Ya en la primavera de 1985, Velázquez y Montes estaban recibiendo entrenamiento de espionaje en Cuba. A partir de allí, Montes buscó posiciones que le permitieran acceso a información clasificada, especialmente que tuvieran que ver con América Latina y, en aquellos momentos, con la guerra que se libraba en Nicaragua.

Ya en septiembre de 1985, Montes había logrado entrar a trabajar en la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA por sus siglas en inglés), a pesar de que un excolega suyo que trabajaba en el Departamento de Justicia había informado sobre sus opiniones en contra de la política de Estados Unidos hacia Nicaragua.

De acuerdo con el libro “Nombre en clave Blue Wren: la historia real de la espía más peligrosa de Estados Unidos... y de la hermana a la que traicionó”, escrito por Jim Popkin y publicado en el 2023, entre el 1986 y el 1996 Montes se convirtió en la analista principal para El Salvador y Nicaragua, y durante su desempeño, recibió de sus supervisores la más alta categoría de acceso a información de inteligencia militar clasificada.

A principios de 1987, Montes realizó un primer viaje a Centroamérica. Sólo semanas después de su visita a El Salvador, y su presencia en la Base Militar El Paraíso, donde recibió información de seguridad y operaciones, las guerrillas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional atacaron ferozmente la base, matando a 43 salvadoreños y al sargento estadounidense Gregory A. Fronius.

Sargento Gregory A. Fronius, muerto en la Base El Paraíso, en El Salvador, a consecuencia del espionaje de Ana Belén Montes.
Sargento Gregory A. Fronius, muerto en la Base El Paraíso, en El Salvador, a consecuencia del espionaje de Ana Belén Montes.

En 1993, Montes fue seleccionada para supervisar a Cuba, y se convirtió en la analista principal sobre el régimen de La Habana en la comunidad de inteligencia militar del Pentágono.

El 24 de febrero de 1996, los aviones de la Fuerza Aérea del régimen cubano derribaron dos avionetas civiles operadas por la organización Hermanos al Rescate, asesinando a tres ciudadanos norteamericanos y un residente (Mario de la Peña, Carlos Costa, Armando Alejandre, Jr y Pablo Morales. Montes fue asignada a un equipo especial para evaluar la situación. Una llamada urgente la hizo abandonar el lugar antes del horario previsto, visiblemente agitada, lo que levantó sospechas. Menos de 48 horas después, un agente de la intelegencia cubana rompió el protocolo e interceptó a Montes en su camino al trabajo.

Pilotos de Hermanos al Rescate asesinados por migs cubanos.
Pilotos de Hermanos al Rescate asesinados por migs cubanos.

Bajo sospecha por estar bajo influencia de la inteligencia cubana

En el informe del FBI sobre el caso de la espía, un colega de Montes en el DIA le reportó a un oficial de seguridad que pensaba que Montes se encontraba bajo la influencia de la inteligencia cubana. La entrevistaron, pero ella no admitió ser una espía y el caso fue archivado hasta que, cuatro años más tarde, en el 2000, el mismo oficial de seguridad supo que el FBI estaba trabajando para identificar a un agente de Cuba operando en Washington.

“Mediante vigilancia física y electrónica, así como registros encubiertos, el FBI logró armar un caso contra Montes. Los agentes también querían identificar a su contacto cubano y aguardaban a que se produjera un encuentro presencial entre ambos; por este motivo, postergaron su detención durante algún tiempo. Sin embargo, acontecimientos externos se adelantaron a la investigación: a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Montes estaba a punto de recibir tareas relacionadas con los planes bélicos de Estados Unidos. El FBI y la DIA no querían que eso sucediera, por lo que procedieron a su arresto”, explica el informe sobre el caso.

De acuerdo con el FBI y la investigación que la llevó a prisión, Montes espiaba por pura ideología. Nunca aceptó dinero por la información clasificada que hizo llegar al régimen de La Habana. Estaba en desacuerdo con la política exterior de los Estados Unidos.

Peter Lapp, un agente especial retirado del FBI que formó parte del equipo que dirigió la investigación sobre Montes, afirmó que La Habana no paga a sus espías. Los estadounidenses que espían para Cuba no lo hacen por dinero, sino que están motivados por la ideología, cita un reportaje de CBS publicado en mayo de 2024.

“Ella dijo: 'Si los cubanos me hubieran pedido que les proporcionara información de inteligencia sobre lo que hacíamos en Afganistán, sin duda lo habría hecho. Y si hombres y mujeres hubieran muerto como consecuencia de la información que proporcioné sobre Afganistán —nos dijo—, ese es el riesgo que asumieron'”, señaló Lapp.

Un peligro real y latente

A 25 años del arresto y destape del trabajo de espionaje realizado por Ana Belén Montes, y tomando en cuenta que luego de su detención otros estadounidenses han sido arrestados y convictos, como el caso del exembajador Víctor Manuel Rocha, sentenciado a 15 años de prisión en abril de 2024 por espiar durante décadas y traicionar a Estados Unidos desde posiciones de poder, el peligro sigue siendo real.

Analistas y exagentes de inteligencia afirman que dentro del gobierno de Estados Unidos siguen existiendo espías del régimen cubano que proveen información para venderla a países como Rusia, China, Corea del Norte e Irán, mientras en las universidades de élite siguen reclutando a jóvenes norteamericanos que se inclinan a favor de la retórica comunista y desprecian a su propio país. Esta, señalan, es una de las razones por las que el régimen de La Habana sigue constituyendo un peligro para los Estados Unidos y su seguridad nacional.

  • 16x9 Image

    Janisset Rivero

    Periodista y escritora nacida en Camagüey. Licenciada en Comunicaciones y Publicidad por el Instituto Universitario de Nuevas Profesiones en Caracas y máster en Literatura Hispanoamericana por la FIU. Fundadora del Directorio Democrático Cubano y asesora del Centro por una Cuba Libre. En la actualidad se desempeña como periodista en Radio Martí, en los programas "Barrio Adentro" y "El futuro es ya".

Foro

XS
SM
MD
LG